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Miles de fieles musulmanes participan esta noche en el gran rezo de la Zauia Alauia

Se conmemora el 66 aniversario de la muerte del fundador de la mezquita del Cerro de Palma Santa, el santón Sied Mohamedi At-Tahiri

Publicada en InfoMelilla el 7 de julio de 2012

Carmen Gaona Sáez

Miles de fieles musulmanes participan esta noche en el gran rezo de la Zauia Alauia

Como ya es habitual cada año, Melilla acoge este fin de semana la fiesta de la Zauia Aalauia, una tradición religiosa de gran arraigo entre la comunidad islámica que suele reunir cada verano en la ciudad a miles de fieles musulmanes llegados de toda España y Marriecos.

Ataviados con chilabas blancas que simbolizan la pureza del corazón, los fieles acuden a la mezquita del Cerro de Palma Santa para celebrar esta festividad, cuya razón de ser es la conmemoración del aniversario de la muerte del fundador del templo, el santón Sied Mohamedi At-Tahiri, que falleció hace 66 años y que en la década de los años veinte del siglo XX fue hecho prisionero durante siete años en las cárceles militares de Rostrogordo y del Monte María Cristina en Melilla, debido al temor que suscitaba el hecho de que concentraba en torno suyo a gran cantidad de fieles musulmanes.

A los siete años de estar en prisión, y viendo lo que sucedía, el rey Alfonso XIII le concedió la libertad para que continuara con su mezquita en Melilla. Cuando murió en 1946 fue su hijo el que continuó con ella hasta el día de hoy.

Durante la Zauia Alauia, los hombres leen el Corán y se lo enseñan a los jóvenes, a quienes además ofrecen consejos para llevar una vida ordenada. Por su parte, las mujeres y los niños se reúnen en otra estancia para rezar y reflexionar.

Además, durante la fiesta también se suele consumir la carne de tres toros sacrificados y otro tipo de alimentos.

El momento culmen de la Zauia Alauia llega esta noche –sábado- con el gran rezo.

Los aproximadamente 4.000 musulmanes que participan en este acto pertenecen a la corriente sufí, que está en contra de la acumulación de la riqueza y apuesta por la exaltación del espíritu a través de la oración.