Opinión
¿Podemos ser humanes?, seguro que “yes”
Publicada en InfoMelilla el 12 de enero de 2012
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
He visto muchas, muchas lunas. Las he contemplado a lo largo de este viaje de parada y fonda y nueva despedida en camino, mar y cielo por surcar.
Recuerdo con cariño, un acto electoral de la entonces alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona) Manuela de Madre y Ortega, dirigiéndose a la multitud de “jóvenes y jóvenas”, haciendo uso de esta doble expresión desdoblada y en plural. Simplemente hizo lo que Carmen Romero años atrás en mitin verde, socialista, feminista y como primer espada cartelero, ¿o primera espada cartelera? No, no me quitó el sueño de entonces ni fue más allá de tímidas o risas con estruendo, fueron tres días, pasó... hoy un recuerdo retomado.
Y es que la prensa, la parafernalia mediática amplia y nada difusa, ha dado cumplida, extensa fe de las palabras de saludo de nuestro ministro de Hacienda, Don Cristóbal Montoro, con sus “miembros y miembras del gobierno”, recordándosele la autoría primigenia a Bibiana, a Bibiana Aído, entonces ministra de Igualdad.
No sé si tomármelo como aspirante a gilipollo, no vaya la RAE a arrearme con sentencia y caldo, diciéndolo por aprovechar en estos tiempos de estrechez para muchos, el líquido alimento. No, creedlo, no son síntomas de apoplejía del intelecto ni de arevalismos maniqueos. No, no son consecuencias de mi cabreillo con el fistro de Guindos ni nada que reprocharle a Montogó (excusas por este lapsus de afrancesamiento en el año y bicentenario de la “Pepa”, esa ilustrada con faldilla y pescaito de la isla de San Fernando). No me ilusiona ni fascina reclamar la presencia de Reverte o Dragó, o el nadalenco Pombo añorante del franquismo que alimenta sus neuronas y reclama del pasado.
No, no sé si jactarme, si expresar orgullo, si mofarme de la mofa en persona, si pasear por el puente o la puente, sintiendo la retirada del calor o el calor, paseando mis miembros, acompañado de las miembras de mi esposa, o marida, o mujera o... vaya usted a saber.
Y es que yo me siento ajeno aunque reconozca curiosidad por saber si las palabras, los palabros tienen sexo o género o comparten deseos de lo neutro en situaciones de duda o necesidad de ser ellas mismas, siendo ello exclusiva del uso y no uso por parte del pueblo, que guste o no marca las distancias entre lo oficial y lo popular, sentido y nada chabacano, cuestión de tendencias, de la modé, de cambios o evoluciones, a saber porqué.
Querides amigues, los humanes somos así de cojonudos u ováricas, incluidos los Lolos, las Lolas y los lelos, nos enfrascamos en temas que... no merecen ni el etiquetado ni el tempo y tinta que derrochamos. Es por ello por lo que no quiero ir finalizando este “momento impreso”, situando otros temas de más calado y que me, nos preocupan, siendo otros impulsos de ilusión y reconocimiento a la coherencia y valentía. Al hilo me perito situar solo uno y a saber referido a Don Aleix, sí, a Vidal Cuadras, eurodiputado y miembro del ejecutivo nacional del partido en el Gobierno (el de la doble P), pues sus afirmaciones y opinión, reconozco me han llegado muy adentro.
¡Cuerpo a tierra que vienen los nuestros! dice el insigne caballero sin caballo, calificando al sistema nacido de la Constitución del 78, de partitocracia voraz y creada para satisfacción exclusiva de una clase política hipertrofiada y con independencia de su etiquetado ideológico, que vive en sí y para sí, a costa de los sufridores contribuyentes (palabras textuales, ¡por mis ancestros! y hemeroteca a consultar si dudas hay). A partir de aquí, no me quedan más palabras que reconocer que lo comparto, convencido de que lo haría Bakunin, mi Carlos Marx y la Marinaleda de Sánchez Gordillo, quejándoseme José Luís, ahora más libre de aprietos. Y es que algo o mucho está pasando en el interior del PP, necesario tiempo a, al igual más democracia e igualdad, interna y externa. Nuevos tiempos, nuevas formas, por mucho que mi reconocido Alejo, se empeñe en seguir viajando en clase “business”, cuestión de no renunciar a cuatro duretes, reconozco en mi persona, añorados.
En fin, humanes, mis deseos de que seáis buenos, pues yo ya lo intento... y mi salud para todos, y no digo TODES (con un tímido jaajaajaa).
Pedro Gallardo