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Procesadas 18 personas en Melilla, cinco de ellos trabajadores de una entidad bancaria, integrantes de una red de blanqueo de dinero
En total, la Guardia Civil ha detenido a 26 personas Barcelona, Sevilla y Melilla
Publicada en InfoMelilla el 3 de agosto de 2012
Detenidas e imputadas un total de 26 personas en Melilla, Barcelona y Sevilla integrantes de un sofisticado entramado financiero ilegal dedicado al blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico internacional, que ha sido desarticulado por la Guardia Civil en el marco de la operación ‘Abyla’.
Tal y como informa el Instituto Armado en una nota de prensa, del total de procesados, 18 son de Melilla y cinco de ellos trabajadores de una entidad bancaria, quienes se encuentran en libertad pero imputados.
La trama desmantelada utilizaba como cobertura el envío de contenedores de mercancía desde terceros países a Melilla, con destino en tránsito a Marruecos, donde vendían la mercancía a bajo precio y así revertían de nuevo el dinero al flujo financiero con apariencia legal.
La investigación se estructura en diversas ramas, cuyo inicio tuvo lugar por la intervención de 36 kilos de droga en Sevilla, que permitió la posterior identificación y detención en Melilla de dos de los responsables de otro alijo de 4.700 kilos de hachís realizado en la provincia de Tarragona.
Modus operandi
Las personas ahora detenidas y su entorno mantenían un alto nivel de vida y conexiones con determinadas sociedades mercantiles asentadas en Melilla, principalmente dedicadas a la importación y exportación de mercancías y un concesionario de vehículos de alta gama, que eran las utilizadas como cobertura legal para el blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico organizado establecido en varios países europeos.
Estas empresas inyectaban decenas de millones de euros mediante ingresos en efectivo en sucursales bancarias, que inmediatamente eran transferidos en cuantiosas cantidades a China e India, mediante pagos de remesas de mercancías de importación procedentes de países asiáticos, las cuales llegaban al puerto de Melilla, en “tránsito a Marruecos”, donde finalmente las vendían a un precio por debajo del de origen. En una sola cuenta corriente, uno de los testaferros llegó a ingresar en poco más de un año más de once millones de euros, contabilizándose los ingresos en más de diez mil billetes de quinientos euros.
El dinero, una vez “lavado”, volvía a Melilla para comprar más mercancía utilizando a personas que lo pasaban por la frontera oculto en sus ropas. Mediante este sistema de blanqueo, el entramado investigado conseguía la introducción en el sistema financiero internacional de decenas de millones de euros provenientes del narcotráfico subyacente, la venta de hachís en Europa y la convertibilidad de la moneda en euros legales en Marruecos, aun perdiendo dinero. La organización investigada ha blanqueado, a través de los ingresos en efectivo contabilizados, más de 32 millones de euros en el periodo comprendido desde 2003 y 2011, fechas a las que se ha retrotraído su fiscalización.
La compleja trama delictiva, perfectamente jerarquizada y diferenciada, se ramifica en las provincias de Sevilla, Barcelona, Málaga y Melilla, donde estaba asentada la sede del grupo.
A los detenidos se les imputa delitos de blanqueo de capitales, tráfico de drogas y otros afines.
Balance de la operación
En Barcelona se ha detenido a dos personas, en Sevilla a seis y en Melilla el resto de la organización, 18 personas detenidas e imputadas, entre ellos cinco trabajadores de una entidad bancaria quienes se encuentran ya en libertad. En Melilla, donde se encontraba la sede del grupo, se ha practicado registros, cinco en domicilios, dos en una asesoría fiscal, uno en una entidad bancaria y otro en un establecimiento comercial.
El balance de la operación se salda con el bloqueo de 230 000 euros en once cuentas bancarias, la intervención de otros 68.500 euros en efectivo cuando uno de los testaferros intentaba introducirlos en Melilla ocultos a través de los pasos fronterizos. Paralelamente, se ha cesado temporalmente la actividad de cuatro sociedades mercantiles, tres en Melilla y una en Barcelona. También se han intervenido cinco inmuebles situados en Melilla y Málaga, valorados en más de 1.300.000 euros y doce vehículos de alta gama, además del orden de una cantidad cercana a los cinco mil kilos de hachís, cuyo destino final eran diversos países europeos.
La operación ha sido llevada a cabo por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla, siendo dirigida y tutelada por el Juzgado de Instrucción número Cuatro de la Ciudad Autónoma.