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SATE-STEs: “El Ministerio de Educación no sabe lo que es la enseñanza en aulas masificadas y heterogéneas”

Elevar la ratio de alumnos por aula a 30 y 35 “aumentaría el fracaso y el abandono escolar, dificultaría en extremo el trabajo del profesorado, y por si esto fuera poco, aumentaría el paro en el sector de la enseñanza”

Publicada en InfoMelilla el 25 de marzo de 2012

Elena Montero

El sindicato SATE-STEs ha denunciado que “la filtración interesada” del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte sobre la intención de aumentar la ratio de estudiantes por aula a 35 demuestra “un absoluto desconocimiento de lo que es la enseñanza y de lo que significa que en las mismas aulas estudie un alumnado muy heterogéneo”

SATE-STEs considera este anuncio “una barbaridad” que atenta contra la calidad del sistema educativo, poniendo como ejemplo el caso de Melilla, ciudad en la que, con una de las ratios más elevadas de España, se registra una alta cifra de fracaso escolar.

La organización sindical no entiende que el ministerio justifique este posible aumento -30 alumnos en Primaria y 35 en Secundaria-, diciendo que no está demostrado que “el número de alumnos influya en la calidad de la enseñanza y que las ratios de alumnos/profesor está más baja en España que en el resto de los países de la OCDE”.

Para el sindicato, esta afirmación es intolerable dado que en la mayoría de los centros públicos del conjunto del Estado hay un alumnado heterogéneo, diverso y plural que “requiere una atención en muchos casos personalizada”. En este sentido, aseguran que cuanto menos alumnos hay en el aula, más efectiva resulta la atención a la diversidad, recogida, destacan, en la legislación vigente.

Además, SATE-STEs considera que decir “que en España las ratios de alumno por profesor están por debajo de los países desarrollados supone ignorar la realidad de la enseñanza rural”. Los datos aportados por el sinicato señalan una ratio algo inferior en primaria (21,1 frente al 21,4 de la media de la OCDE), pero superior en secundaria (24’3, frente a 23’7). Unas cifras que, por supuesto, nada tienen que ver con el caso particular de Melilla, en la que se disparan.

El sindicato solicita que frenen las medidas de este tipo en el ámbito educativo, porque agravan los problemas de la enseñanza y, esta decisión concreta, además, “aumentaría el fracaso y el abandono escolar, dificultaría en extremo el trabajo del profesorado, y por si esto fuera poco, aumentaría el paro en el sector de la enseñanza”.