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Cáncer.

"Soy periodista y lo mío se llama cáncer"

"Me puse la coraza del buen humor, el yelmo del amor a la vida y a las personas y esgrimí la tizona de mis propios genes para plantarle cara al cáncer".

Publicada en MeliYa el 11 de febrero de 2012

Salvador Rámírez

Hola, me llamo Salvador Ramírez, soy periodista y lo mío, no le quepa a nadie duda, se llamaba –se sigue llamando- cáncer. Hace un año comencé a sentirme como un trapo viejo y, tras los análisis pertinentes, el doctor Ríos me lo dijo a la cara, delante de los míos, ‘tienes cáncer de vejiga. Tienes que operarte’. ¿Cómo -me pregunté incrédulo- yo, un tío activo, que como y bebo como nadie, que me gusta la buena vida, que disfruto cada minuto?...¿yo, cáncer?. Pues sí. Estoy saliendo de ese proceso de enfermedad y no desearía ahorrarme algunas reflexiones que igual pueden ser útiles a otras personas.

"Soy periodista y lo mío se llama cáncer"
"Soy periodista y lo mío se llama cáncer"
"Soy periodista y lo mío se llama cáncer"

Lo primero que se siente es impotencia y lo segundo que se asume es disciplina. Decirle a un tío como yo que tiene que ser disciplinado es como mentarle la bicha pero el cáncer tiene la virtud de crear público. Hay unas personas muy cercanas a ti y otras que creías lejanas que se van incorporando al ejército que tiene que librar la guerra por la vida cuya última batalla estoy a punto de ganar. Familia, profesionales, amigos y voluntarios ya forman alineados desde el primer día con el objetivo de salvarte la vida y ayudarte a recuperar la calidad de vida perdida.

"Soy periodista y lo mío se llama cáncer"
"Soy periodista y lo mío se llama cáncer"

A lo largo del proceso te vas dando cuenta que no debes limitarte a ser víctima de un contratiempo de salud o un corazón lastimero y que, al igual que quienes te rodean, te tienes que armar con tus mejores argumentos. Me puse la coraza del buen humor, el yelmo del amor a la vida y a las personas y esgrimí la tizona de mis propios genes para plantarle cara a una enfermedad; una enfermedad, ni más ni menos, aunque se llame cáncer.

"Soy periodista y lo mío se llama cáncer"
"Soy periodista y lo mío se llama cáncer"

El doctor Michelle me abrió en canal con eficacia y dulzura y el doctor Tribugoff me aplicó el tratamiento químico adecuado, amén de brindarme amistad. Me han aguantado personas como Loli e Ilda del Hospital de Día. Lely Muñoz me ha perseguido a base de comprobar casi a diario si mi ánimo se mantenía y mi familia ha invertido en cariño. Es decir, con ese ejército quién no gana una guerra. Pero épicas aparte, lo que hay que tener claro es que el cáncer –si no es terminal, si se detecta a tiempo- tiene curación. Depende del caso pero en este terreno las ciencias sí que avanzan una barbaridad.

El lema del Día Contra el Cáncer, aquello de “¿Cómo vas de lo tuyo?...los mío es cáncer”, aquello viene a decir que un enfermo de cáncer no tiene por qué estar orgulloso de padecer la enfermedad pero tampoco sentirse un apestado social o un condenado a la parca porque hay un ejército dispuesto a luchar por ti, quieras o no. Cuando al final del oscuro túnel, se ve la luz –yo la veo hoy- las antiguas soberbias, las potencias inquebrantables, la chulería se han convertido en agradecimiento, cariño y amor a la vida que ese puñado de seres humanos ha sabido garantizarte.