Opinión
Un deseo, un sueño, un despertar
Publicada en InfoMelilla el 13 de marzo de 2012
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
¿Es la vida un frenesí, un freno a lo por vivir?, una desilusión de ilusiones, sombras y luces, risas y ficción de Calderón sin interrogante por acertado cortejo a sus sentires, apartando a memos y amantes de altares y confesiones vacías, confesiones que tocaban, pausadas, sin guionar ni arrebato. Y nos dice que toda ella es un sueño del que queremos algunos despertar, pues despiertos nos sinceramos con ellos, viéndolos posibles o más lejanos en el camino.
Ya, ya lo expresó Machado, Don Antonio con especial maestría, pues si bueno es vivir y ahora medio vivir, mejor es seguir soñando, siendo lo mejor, despertar de noche o de día, amaneciendo o sintiéndote ser de un día, que hace presente y suma, que caza brujas con escoba en chimeneas de aldehuelas o conventos, suspiros que dan al tiempo, encuentros que van llegando y otros que quedan por llegar.
Claro Leonardo, cierto es que hemos perdido el valor de vivir en común, habiendo mucha mentira, no se si la maldita, la media verdad interesada o la estadística del gran Twain, contemplador de negritudes blancas y sentimientos mancomunados. Eran, eran otros tiempos, tiempos literarios en siglos de añoranza libertaria, autenticidad vivenciada.
¡Cuántas, cuántas flores de Primavera próxima y renovada y qué escasez de frutos!, ¡cuánta injusticia entre humanos e impartida por quienes creen ejercerlo y falta de lucha contra lo que lo provoca!, inspirándome en Bertold, judío, comunista, anarquista o libre expresador de sus verdades, este que me hizo descubrirme lesbiano sin serlo, fascista de teatrillo, demócrata de salón y aprendiz de vuelos sin alas, contrapunto con impronta, espontáneo, terco e incisivo, buscador de nuevas piedras a compartir con filósofos y augures de incierta ciencia.
Quimeras, falacias, despedidas, frenesí y luces que se apagan. Llega, llega el nuevo día, deseo con salud para todos, y no es mentira ni utopía, ni confesión ni un sueño. Solo palabras, intenciones, solo eso...
Pedro Gallardo