Opinión

Una juventud desorientada

Publicada en InfoMelilla el 3 de febrero de 2012

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Hoy es fácil asociar a la juventud con un permisivismo moral que se desata los fines de semana como drogadicción, alcoholismo o promiscuidad sexual. Jóvenes sin ley cuyo lema es “hacer lo que yo quiera aunque no deba”, alimentados por una irreligiosidad creciente y falta de control paterno.

En estos últimos años, incesantes llamadas del Cielo nos advierten del daño espiritual desorbitado y progresivo en nuestro planeta: violencias y desórdenes de toda clase, y de sus consecuencias eternas: “ El infierno está lleno de jóvenes, que blasfeman de Dios y de sus padres, porque no hubo quien les hablara del mal y del infierno.¡Qué tristeza me produce ver perderse a tantas almas, que en el tiempo de su tiempo, me dieron la espalda y no quisieron acogerse a mis llamadas a la conversión!. El infierno es una realidad que la inmensa mayoría quiere desconocer”. (Jesucristo al hermano Enoc, marzo de 2011).

Realmente, qué pocos respetarían las leyes humanas sin la existencia de sanciones, policía y cárcel, porque la sola autoridad no es motivadora. Cuánto más se debería hablar sobre un Dios que dicta leyes benéficas para el individuo y cuyo rechazo aboca a la cárcel eterna de la que nunca más se sale.

Padres, maestros y sacerdotes, en su tarea formativa, deben explicar las graves consecuencias temporales y sobrenaturales de ciertos comportamientos, a aquellos que están a su cargo.

María Catalá