Local · Política
UPyD manifiesta su disconformidad con la reforma laboral
Guerra considera que el real decreto complica aun más las cosas para los grupos más desfavorecidos, como lo son mujeres, jóvenes e inmigrantes
Publicada en InfoMelilla el 15 de febrero de 2012
El coordinador local de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Emilio Guerra, ha manifestado la opinión que le merece el real decreto para la reforma laboral, destacando que esta beneficia a los empresarios, abaratando el despido, y complica aun más las cosas para los grupos más desfavorecidos, entre los que cita a mujeres, inmigrantes y jóvenes.
El líder de la formación magenta ha recordado su apuesta por un contrato único fijo, parcial o completo, para reducir la volatilidad. Una idea que el propio Luis De Guindos barajó, dice, pero que finalmente se ha desechado y se ha sustituido por “alrededor de 40 tipos de contrato que empobrecen la formación de los trabajadores y la fidelidad laboral”.
Guerra considera que este real decreto puede traer una “avalancha de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE)”, al eliminarse la necesidad de autorización administrativa sobre los mismos. Además, añade, estos pueden extenderse a las empresas públicas, con todo lo que supondría para muchos trabajadores que cuentan con una estabilidad laboral.
“En España no se puede legislar siguiendo el modelo de otros países”, ha señalado también, asegurando que el tejido productivo español difiere mucho del de otros países europeos. “De cerca de 1.400.000 empresas que hay en el país, 550.000 tienen un empleado y 540.000 entre cuatro y cinco”, ha indicado.
“La contratación crecerá cuando crezca la producción”, ha manifestado Guerra, señalando que para ello es necesario incentivar el consumo con un incremento de la renta y el crédito. Lo que no debe hacerse, en su opinión, es relacionar el crecimiento económico con la reducción de la deuda y la creación de empleo.
Una de las cosas que más preocupa a UPyD es que esta reforma haya salido adelante “unilateralmente”, unas formas que censura con más fuerza en el caso de actuaciones que afectan al mercado laboral.
Para todo lo que queda por reformar –que, en su opinión, se extiende a la educación, la Formación Profesional, la justicia, el Estado del Bienestar, el sistema fiscal, el sistema de pensiones y las políticas de inmigración-, espera que el Gobierno central apueste por abrir un diálogo y llegar a un consenso con los grupos políticos y fuerzas vivas antes de tomar decisiones.