Opinión

Arrinconar la intolerancia...

Publicada en InfoMelilla el 1 de abril de 2013

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

El pasado viernes noche ocurrió un incidente que alteró el paso de la Soledad durante la noche del Viernes Santo de Semana Santa. Me enteré estando de visita con unos amigos en Ceuta y me provocó bastante indignación. Al parecer, un grupo de melillenses que había bebido demasiado, increpó desde un bar a la Virgen a su paso cerca de la Iglesia Sagrado Corazón. Ante los insultos, otr@s melillenses que también se encontraban en el bar, pidieron respeto. La respuesta de los primeros fue lanzar vasos y platos al suelo y subir el tono de la discusión. Esto provocó el pánico entre el público y los cofrades del paso.

Lejos de la premeditación, creo que esto es un hecho puntual y aislado. Pero esto no le resta ni un ápice de condena y rechazo a quienes han faltado al respeto a un acto confesional y cultural. No hay justificación ni amparo a esta actitud incívica e irrespetuosa. Es inaceptable.

Gandhi dijo que "lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena”. No dejemos que el silencio o el alarmismo alimenten este tipo de actitudes. Hay que denunciarlas y rechazarlas públicamente.

Al parecer, estos provocadores dicen ser “musulmanes”. Un musulmán no se pone hasta las trancas de alcohol para a continuación insultar a otros melillenses que se encuentran en un momento de paz y reflexión. Basta ya de refugiarse en el paraguas de toda una confesión para justificar actitudes intolerantes e inaceptables.

A estos personajes, hay que recordarles que tod@s l@s musulmanes debemos reconocer, aceptar y respetar las demás religiones reveladas con anterioridad al Corán. Creer en sus Profetas y en sus Libros Sagrados como parte del Islam. Si reniegas de la Tora, reniegas del Islam. Si reniegas del Evangelio, reniegas del Islam. Si reniegas de Moisés reniegas del Islam. Si reniegas de Jesús, reniegas del Islam. Si agredes a ciudadanos y ciudadanas de otra religión o creencia, agredes al Islam.

Afortunadamente, tras el incidente, la normalidad volvió a la procesión y la Soledad continuó su trayecto. Y esto es lo que hay que poner en valor: la firmeza de los y las melillenses por hacer prevalecer la normalidad y la convivencia y arrinconar la intolerancia que, en ocasiones, se asoma con hechos muy puntuales.

Sigamos fortaleciendo la unidad, la paz y la interculturalidad de nuestra tierra. Y lo dicho, que la paz y la armonía prevalezcan en los corazones de l@s melillenses.

Amin Azmani