Deportes
Carta abierta de despedida de Gonzalo García de Vitoria
El que ha sido durante cinco temporadas miembro del cuerpo técnico del Club Melilla Baloncesto, cuatro como entrenador jefe, campeón de Copa y técnico como mayor numero de partidos oficiales como entrenador del primer equipo, ha querido mandar un carta de despedida, la cual, reproducimos a continuación
Publicada en InfoMelilla el 30 de abril de 2013
InfoMelilla.com
Hoy llega uno de esos días que nunca quieres que exista, un día donde la palabra adiós, hasta siempre, etc … las intentas atenuar con otras que no suenen tan fuertes, como un hasta luego, nos vemos pronto, etc… Hoy es unos de esos días. Hoy tengo que dejar un sitio en el que he reído, he sufrido, he disfrutado, he trabajado, he querido …., en definitiva un sitio donde HE VIVIDO.
Hoy es uno de esos días donde quieres recordar a un montón de gente, donde quieres dar las gracias a muchas personas e instituciones, es un día donde el dar las gracias a gente se puede transformar en que, al nombrar a unos, otros se sientan olvidados o rechazados. Voy a intentar hacerlo bien, pero aquél que no aparezca en esta despedida, que no piense que no estoy agradecido, simplemente mis recuerdos son muchos y mi cerebro pequeño.
Quiero empezar dando las gracias al gobierno de la ciudad, porque gracias a su apoyo al baloncesto me han permitido crecer como entrenador y formarme como persona, gracias al Presidente de la ciudad porque sé que es un hombre de basket. A los dos consejeros responsables del deporte, Paco Robles y Miguel Marín y a una persona que con una llamada, hizo que un momento malo se convirtiera en imborrable, gracias Nono por tus palabras.
Está claro que si a alguien debo estar muy agradecido es a mi club, al Melilla Baloncesto y a su junta directiva. Destacar el apoyo recibido por vosotros, incluso en un año donde era muy difícil hacerlo. Gracias a Jaime Auday por ser como es, por aguantar mis consejos, por sufrir con nosotros. Dentro del club hay una persona que me ha acompañado estos 5 años, que me dio su amistad y su confianza y que fue mi gran valedor, gracias Quique porque juntos hemos vivido grandes momentos y otros no tan grandes, pero siempre los hemos vivido juntos.
No puedo dejar pasar sin dar las gracias a todos los que han trabajado conmigo estos años en mi cuerpo técnico. No quiero nombrar a todos, pero sí quiero destacar a los de este año, porque hemos sufrido mucho y nunca nos hemos desviado del camino. Gracias por la demostración de fidelidad con vuestras lágrimas el día que ganamos a Ourense, sé que lo habéis pasado mal por mí y os lo agradezco.
Espero y deseo que los jefes no se equivoquen y sigan manteniendo este bloque, porque un año malo no significa que el trabajo haya sido malo. Los trabajadores de oficina, excelente trabajo y destacar a Manu Gavilá, seguramente la persona más importante del club, hemos sido para el exterior lo que él ha exportado y eso no se paga con dinero, sabes que para mí “eres gloria”.
Evidentemente siempre estaré muy agradecido a todos los jugadores que han estado a mi disposición, habremos conectado mejor o peor, habremos disfrutado más o menos, pero gracias por vuestro trabajo. En este grupo, introducir a la gente joven que nos ha ayudado y los jugadores del Enrique Soler. Ya que nombro a este colegio/club agradecer a Don Alvaro y Javi Nieto su apoyo incondicional, mucho más evidente cuando más difícil era.
En este largo camino he compartido mucho tiempo en el pabellón con gente que no era de mi club, pero que me ha ayudado mucho en mi día a día. La gente que trabaja en el pabellón, los jefes de instalaciones (Sito y Loli) y en especial a la Cooperativa Estopiñan, excelente personal, tanto en su eficiencia como en su trato, fue un gusto y gracias porque siempre me habéis tratado genial. Qué decir de los jugadores del Melilla fútbol sala, incluso hicimos peñas!!!! Gracias a sus entrenadores Sergio Mullor y Quique Soto, sois grandes ambos, os deseo lo mejor en vuestras carreras.
Evidentemente si a algún colectivo debo estar agradecido es a la afición. Pero antes quiero pedir perdón, a vosotros, por la temporada tan nefasta y el descenso de categoría, perdón porque nuestro esfuerzo no ha estado a la altura del vuestro. Y gracias, mil gracias por el aliento y el apoyo, gracias a la Peña Pitufilla por su incondicional fidelidad, gracias a la tribuna que se sienta detrás y me saludaba todos los partidos, gracias a los niños y no tan niños que han querido hacerse una foto, gracias a todos los que, después de descender en Pamplona, llenasteis mi móvil de mensajes de apoyo, en definitiva, gracias a todos a los que alguna vez aplaudisteis una canasta nuestra y sufristeis con una derrota.
No me quiero olvidar de la Federación Melillense de Baloncesto, a todos los que trabajáis por el bien del basket de la ciudad, a todos los que os esforzáis porque los peques puedan hacer baloncesto. Gracias a Javi Almansa por su implicación y su amistad, gracias a Pepe por ser valiente y ser capaz de meterse en este lío, gracias a José Luis por los cien mil consejos, telefónicos, personales e incluso desde la grada.
Por supuesto mi agradecimiento a un sector que siempre me ha tratado bien y al que siempre he intentado apoyar y colaborar en todo lo que se me ha pedido, gracias a los medios. Las teles, buenos recuerdos en TVM con Juanjo, Manolo, Paco, el pájaro, Antonio, etc.
Por supuesto agradecer a Cablemel y Miguel Angel que también lo hemos pasado bien y a Popular TV y Antonio por su respeto exquisito. La prensa escrita, Melilla Hoy, El Faro y el Telegrama. Por supuesto a todas las radios, Onda Cero, gracias por vuestro apoyo y por saber reconducir nuestro pequeño “affaire” hace unos años, gracias a Ricardo y sus colaboradores.
A la Ser, con Oscar al frente, aunque me debes una comida todavía!!! Gracias a la Cope y a sus contertulios, que aunque sé que no he sido santo de vuestra devoción, la crítica, desde el respeto, siempre enriquece a las personas. Gracias a Elena y RNE.
Gracias a una persona, que sin tener que hacerlo, siempre recibí palabras de apoyo e incluso de elogio, y que evidentemente, debido a ser quien es y lo que representa en el basket español, las tengo en mi recuerdo. Gracias Javi Imbroda.
No todo en Melilla ha sido trabajar, también he tenido momentos de diversión, aunque sé que más de una dirá que no han sido tantos. Gracias a la gente que habéis conseguido que mi cabeza se liberara de tanto baloncesto, gracias a mi profe Paco Javaloy y a mis compis, Jaime, Aitor y Santiago. Gracias al gran Juanito Ibarra, pero no te vas a creer lo que me ha pasado… Gracias a toda la gente de restaurantes, chiringuitos, etc …. porque siempre me habéis tratado como a un príncipe (Posada, Chef, Rincón de Inma, La Pérgola, Salazones y Miguel Benítez, la Barca, el Juanito, etc, etc, etc y etc porque si en algo es insuperable Melilla es en los sitios donde comer bien ….. y lo dice un vasco. Bueno, esto llega a su fin, me toca el postre, la parte dulce de la comida, los amigos que he hecho en esta gran ciudad. No voy a nombrarlos pero la gran mayoría me dieron una comida sorpresa el domingo pasado. Sé que algunos no pudisteis estar en persona pero sí en alma. Gracias porque esta vida no sirve para nada si no eres capaz de recoger cariño y amistad, gracias porque lo que un día, sentado en un autobús o paseando por la calle, me hará sonreír será recordar algún momento con vosotros. Gracias a todos, en especial Dupi y Sergio, porque en una dominación femenina, habéis sido mi “chat”.
Me despido, pero no quiero olvidar a las tres personas más importantes en mi estancia en esta ciudad, tres personas que han pasado a formar parte de mí y que NUNCA podré olvidar. Gracias a las 3 Acedo, gracias Rocío por tu naturalidad, confianza y por ser mi “bellesón”, gracias Sofi por tu apoyo constante, por nuestro feeling y por tu fuerza, y a ti Ale, a ti que te voy a decir que ya no te haya dicho, gracias porque si no te hubiera conocido, nunca me hubiera convertido en lo que soy ahora, gracias por formarme, quererme y mejorarme, gracias Mon.
Bueno, espero que nadie se siente olvidado, me voy, con la tranquilidad de que, aunque no soy de aquí, siempre intenté dar el máximo por la gente de aquí y por defender el nombre de la ciudad. Y pensándolo bien, que importa no ser de aquí, Pedro de Estopiñan tampoco lo fue y se la jugó por MELILLA.
Me despido, y os dejo un link con una canción que expresa lo que siento por esta ciudad … HASTA LUEGO….. y gracias.