Local

El Gobierno defiende el trabajo de la Guardia Civil en el control migratorio

El Barkani, ha destacado el papel del instituto armado, una defensa que se produce, esta vez, a raíz de las denuncias por parte de varias ONG

Publicada en InfoMelilla el 19 de marzo de 2013

Agencia EFE

El Gobierno defiende el trabajo de la Guardia Civil en el control migratorio

El Gobierno ha defendido hoy el trabajo que está desempeñando en Melilla la Guardia Civil para frenar los intentos de entrada de inmigrantes a la ciudad autónoma, derivados de una presión migratoria con "altibajos", pero que se viene registrando desde hace unos 20 años.

En declaraciones a los periodistas, el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, ha destacado el papel del instituto armado, una defensa que se produce, esta vez, a raíz de las denuncias por parte de varias ONG y entidades por la devolución a Marruecos de los inmigrantes de una patera que pretendían llegar a Melilla el pasado día 15.

Sin aludir de manera concreta a las circunstancias de la entrega de esta patera, El Barkani ha señalado que es necesario "regular" la forma de entrada de los inmigrantes, una tarea que requiere una implicación supranacional.

Según el delegado, la clave no está en si la embarcación "ha pisado o no ha pisado la raya", sino de que lo que se trata es de custodiar en todo momento las fronteras, "sin perder en el horizonte que lo más importante es la vida de las personas que lo intentan".

Ha destacado el "esfuerzo" que realiza la Guardia Civil y ha considerado que los comentarios que han surgido a raíz de los hechos denunciados por las ONG "están fuera de lugar".

"Estamos acostumbrados en Melilla a que se violente nuestra frontera, a que hayan asaltos masivos a la valla o a que hayan entradas kamikazes en vehículos o en patera", ha asegurado el delegado, quien ha dicho que en cada caso se ha puesto en riesgo la vida de los inmigrantes, de los agentes y de otras personas que pudieran estar en las proximidades.

El Barkani ha insistido en que las mafias no dudan en poner en peligro las vidas de los propios inmigrantes, utilizando para ello menores y embarazadas, a las que se sube a una patera, y ha ensalzado el trabajo que realizan los agentes españoles que, en muchos casos, arriesgan su integridad para rescatar a estas personas.

En cuanto a la presión migratoria, el delegado ha sostenido que, aunque en los últimos dos o tres días no se han producido intentos de entrada de inmigrantes en Melilla, no implica que no puedan producirse en los próximos días e incluso horas, ya que ello no depende de la vigilancia que se realice, sino del número de inmigrantes que quieran intentarlo y de la desesperación que les mueva.

Según ha relatado, la presión migratoria no se frenará elevando la altura de la valla, que actualmente está en unos 6 metros, o aumentando la vigilancia en el perímetro, sino que es necesario adoptar otra serie de iniciativas en el marco de la cooperación y de lucha contra las mafias, unida a una mayor implicación de la Unión Europea.

Todo ello contribuiría, en opinión del delegado, a que la inmigración volviera a ser un fenómeno, con un flujo normal y controlado, y dejara de ser un problema, como lo es en la actualidad.