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El Padre Ángel visita Melilla para pedir a las autoridades que quiten las concertinas de la valla fronteriza

Ha hecho entrega de un mensaje del Papa Francisco en el que insta a los países a recibir y respetar a quienes llegan de otros lugares para "saber y tener más, y sobre todo, ser más"

Publicada en InfoMelilla el 27 de noviembre de 2013

Agencia EFE

También se ha reunido con la vicepresidenta de la Asamblea Cristina Rivas y con la diputada Paqui Co
También se ha reunido con la vicepresidenta de la Asamblea Cristina Rivas y con la diputada Paqui Co

El padre Ángel, presidente y fundador de la ONG 'Mensajeros de la Paz', galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 1994, ha viajado hoy a Melilla para entrevistarse con las principales autoridades y pedirles que quiten las concertinas de las vallas fronteriza de la ciudad autónoma.

El Padre Ángel se ha reunido primero con el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, y después con la vicepresidenta primera de la Asamblea, Cristina Rivas, a los que ha entregado un mensaje del Papa Francisco en el que insta a los países a recibir y respetar a quienes llegan de otros lugares para "saber y tener más, y sobre todo, ser más".

El Padre Ángel junto al delegado del Gobierno en Melilla
El Padre Ángel junto al delegado del Gobierno en Melilla

"Los inmigrantes y refugiados no son los peones del tablero de ajedrez de la humanidad" es uno de esos mensajes de Francisco I, que también cree necesario "un cambio de actitud hacia los inmigrantes y refugiados por parte de todos, dejando atrás actitudes defensivas y de miedo, indiferencia y marginalidad".

El padre Ángel ha recordado sobre todo dos manifestaciones del Papa Francisco respecto a la inmigración, una en la que decía que "los refugiados son la carne de Cristo", y otra en la que denunciaba la "vergüenza" que supone para el ser humano tragedias como la ocurrida en Lampedusa, donde murieron cientos de inmigrantes en un naufragio.

"Esto sigue siendo (Lampedusa). Estamos llenos de vergüenza, pero no criticando a los dirigentes, sino criticándonos a nosotros, porque cómo es posible que seamos capaces de comer el turrón de Navidad estando esas cuchillas ahí. No es posible", ha dicho en declaraciones a los periodistas, a los que ha transmitido la "preocupación" del Papa por los inmigrantes.

El padre Ángel se ha mostrado convencido de que "antes de Navidades van a desaparecer estas cuchillas", aunque cree que al mismo tiempo "hay que hacer más", aludiendo a la necesidad de que las autoridades de la Unión Europea se implique para poner fin al "drama humano" que supone la inmigración irregular.

"A la UE hay que decirle que en vez de hacer tantas leyes para que el yogur dure 6 ó 7 días, también hagan leyes para esto", ha afirmado antes de recordar que cuando estuvo en Lampedusa tras el naufragio, vio a Durao Barroso en la isla, al que reprochó que Europa no haya hecho nada todavía "después de tantos muertos" en aquella catástrofe.

También ha dicho que "miente como un cosaco" todo aquel que diga que no ha visto las cuchillas o que "tiene que leer un informe para saber" sus efectos, ya que "no hace falta tocarlas para ver si cortan o no", sobre todo después de haber visto a través de la prensa a "gente herida" por la concertina.