Local · Inmigración
Equo acusa al PP de querer desviar la atención de la crisis y la corrupción hacia la inmigración
El partido de Soria propone que este fenómeno se sitúe y catalogue como de emergencia humanitaria para que la Unión Europea transforme su política migratoria y de seguridad
Publicada en InfoMelilla el 18 de septiembre de 2013
Tras el asalto de la valla de ayer martes protagonizado por 300 inmigrantes, Equo Melilla, con Manolo Soria a la cabeza, ha pedido a los melillenses que “no caigan en la trampa del Partido Popular de intentar que perciban la inmigración como un gran problema y un peligro”, ya que en su opinión lo único que persiguen con ello es ocultar los supuestos casos de corrupción y la situación de crisis en la que se encuentra la ciudad.
Equo acusa a la Delegación del Gobierno de intentar mostrar a los inmigrantes como violentos, “una táctica bien conocida y empleada por los sectores más reaccionarios”. Sin embargo, lo que Soria considera una realidad que en el video difundido ayer, son muchos los inmigrantes que caen al suelo desde gran altura, pero “según fuentes oficiales tan sólo hay un inmigrante herido”.
También es una realidad para Soria la violencia contra los inmigrantes que se produce en Marruecos, donde “se ha disparado a cotas muy elevadas, y curiosamente, desde que el rey de España visitara al rey de Marruecos. Este país ha emprendido desde entonces una auténtica cacería de inmigrantes, en la que el resultado ha sido de decenas de heridos graves, y según las ONG’s que trabajan en la zona, también ha supuesto la muerte de algunos de ellos”.
Equo también ha destacado el hecho de que la población africana no esté teniendo en la ciudad un impacto ni en la delincuencia ni en la seguridad ciudadana, y por el contrario “se encuentran en una absoluta indefensión en su tránsito migratorio”. Por ello, Equo propone que este fenómeno se sitúe y catalogue como de emergencia humanitaria para que la Unión Europea transforme su política migratoria y de seguridad en la que se respeten los derechos humanos de estas personas, “y en la que no quepa ya, ni un solo herido ni un solo muerto más”.