Opinión

Homenaje a Ángel Morán de su hija Marta

Publicada en InfoMelilla el 1 de marzo de 2013

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Querido Padre:

Se que si estuvieras aquí me dirías que lo que hoy te demuestra Melilla, tus compañeros, y la gente a la que has querido, es demasiado. Que no te lo mereces y que nunca te lo hubieras imaginado. Siempre he admirado tu carácter humilde y modesto.

Pues papá, déjame que te diga que si te lo mereces. Esto y mucho más. Todo lo que se haga por una persona como tú es poco.

¡Me has enseñado tanto! me enseñaste, no sin esfuerzo, a ser prudente, me enseñaste que es muy importante amar lo que uno hace. Me enseñaste que hay que ser honesto con los demás y con uno mismo y me ayudaste a crecer como persona.

Recuerdo como todos los días llegabas a casa después de haber trabajado duro, contándome tus andanzas, pero con tanto orgullo, tanta pasión... No he conocido a nadie que se entregara tanto y que amara más esta profesión que tú. Por eso, por tu gran profesionalidad y por muchas cosas más te lo mereces. Tu humanidad, tu bondad desinteresada, tu paciencia, tu grandeza, tu prudencia y por haber sido para mi el mejor padre que haya podido tener.

Es un orgullo ser tu hija, y es un orgullo haber compartido contigo tantísimos momentos y haber estado contigo, hasta el final.

Pero se que no te has ido. Estás a diario conmigo. También lo estás en el recuerdo de todos los que han tenido la suerte de conocerte y ahora también estás en un trocito del corazón de la ciudad que tanto has amado. Te extraño como nunca hubiera pensado, aunque se que estás con quien más querías y aunque os eche de menos cada día más, se que estáis juntos, y eso me consuela.

Se también cuanto agradeces este homenaje, por eso quiero aprovechar para agradecer desde aquí a la Asociación de la Prensa de Melilla y a la Ciudad Autónoma la bonita iniciativa de poner el nombre de mi padre a una calle y que finalmente lo hayáis hecho posible. También me gustaría agradecer a la Cofradía de la Soledad, a la que tanto quería mi padre, todas las muestras de cariño y todos los reconocimientos y homenajes en su nombre. Gracias a todos de corazón.

Marta Morán Molina