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Imbroda: "A nadie le gusta la concertina, pero hay que ser realistas"

Imbroda ha manifestado que está a la espera de lo que diga respecto a la concertina el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy

Publicada en InfoMelilla el 22 de noviembre de 2013

Agencia EFE

El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha dicho que la concertina no le gusta ni a él "ni a nadie", como "todo lo que hiera y produzca lesiones a la gente", pero ha pedido analizar la inmigración ilegal desde una perspectiva "realista" en vez de ir al "terreno lírico-poético total".

A preguntas de los periodistas, Imbroda ha manifestado que está a la espera de lo que diga respecto a la concertina el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, del que ha dicho que tiene "la sensibilidad suficiente para saber qué es lo que tiene que hacer".

Eso será una vez que Rajoy analice el informe que ha solicitado al Ministerio del Interior para ver qué efectos causan las cuchillas "sobre lo que se pretende, que es que no exista la inmigración ilegal", ha aclarado Imbroda.

"Otra cosa es que nos guste o no la concertina", ha apuntado el presidente melillense, que ha reconocido que a él no le gusta, como tampoco el alambre de espino, las bayonetas o los cristales rotos con los que se suelen proteger algunos muros para evitar que sean trepados.

Sin embargo, ha dicho que ante la inmigración clandestina "hay que ser realistas también", ya que eliminar la valla de Melilla "sería contraproducente" y daría lugar a la llegada a Europa de "millones" de inmigrantes como consecuencia de los problemas internos que hay en muchos países africanos por guerras, corrupción y pobreza.

"No cabríamos en la ciudad y Europa no podría dar cabida a tantos millones que vendrían", ha reflexionado Imbroda, en cuya opinión es necesario arreglar el problema en los países de origen con el apoyo y las medidas no sólo de la Unión Europea, sino de "todo el mundo civilizado y desarrollado".

Mientras tanto, ha dicho que a Europa no le queda más remedio que poner "obstáculos naturales o artificiales" para poner freno a la inmigración ilegal, y ésa es la razón por la que "no se abren las puertas, porque no caben todos".

Ha abogado por llevar a cabo una inmigración ordenada "para que la economía occidental pueda asimilarla", evitando la explotación de la que son víctimas los inmigrantes indocumentados, ya que muchos de los que llegan de forma clandestina "luego son brutalmente explotados y viviendo bajo puentes".

Al hilo, ha recordado las "imágenes impactantes" y "terribles" de unos mil inmigrantes que bajaban el miércoles de madrugada desde el monte Gurugú en dirección hacia Melilla "buscando un mundo mejor", que es "la realidad" de la inmigración ilegal.

Respecto a la polémica sobre el uso de la concertina en la valla, Imbroda ha recordado que este elemento se utiliza actualmente en Ceuta y que en Melilla la puso el Gobierno de Zapatero aunque luego la quitara, al tiempo que ha recordado otros lugares en los que también se puede ver, como la frontera entre México y EEUU, o los centros penitenciarios.

Por todo ello, ha pedido "mezclar los deseos, la poesía, la lírica, los sentimientos y la realidad" a la hora de hablar de la inmigración, y a aquellos que únicamente piden que se retire la concertina de la valla les ha reclamado que aporten otras soluciones alternativas al problema.