Local · Día de Melilla

Imbroda recuerda que Melilla existe y es una ciudad “moderna, europea e intercultural” gracias al 17 de septiembre de 1497

Además ha definido a la ciudad como modelo de convivencia, libertad y progreso

Publicada en InfoMelilla el 17 de septiembre de 2013

Carmen Gaona Sáez

“Esfuerzo, tolerando, igualdad y libertad”, esos son los valores que, según el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, definen a la ciudad cuando celebra los 516 años de españolidad. Una ciudad “moderna, europea e intercultural” amparado por la Constitución Española y convertida en modelo “fructífero” de convivencia, libertad y progreso.

Estas han sido las palabras con las que Imbroda ha abierto su discurso con motivo del Día de Melilla, en el que también ha vuelto a mostrar su desacuerdo con aquellos “que rechazan o no comparten esta celebración”, ya que “no es admisible bajo ningún concepto el pretendido equilibrio entre el rechazo del 17 de septiembre como fecha fundamental en nuestro concepto como pueblo y la adhesión a nuestra Constitución”.

Imbroda ha recordado que si Melilla existe y es así, es gracias a aquel 17 de septiembre de 1497, día en que los españoles y se asentaron “con la total colaboración de los habitantes que aquí había. Y no hubo sangre”.

También ha aprovechado el presidente para criticar duramente a aquellos que lideran y secundan campañas de “intoxicación informativa cuya pretensión única es desestabilizar política y socialmente a la ciudad. Parece que algunos solo se pueden desarrollar en política como auténticos agentes destructores que, sin importarles el futuro de la ciudad, trabajan denodadamente para retorcer la verdad”.

Pese a quien pese, ha señalado el presidente de la ciudad, Melilla “tiene presente y tendrá futuro” gracias al afán de muchos melillenses que trabajan día a día por que así sea. En este sentido, ha dejado claro que es consciente de la responsabilidad que tiene de dirigir la ciudad, a la que ha comparado con un barco “que tiene rumbo fijo y cierto” y al que debe llevar a puerto seguro. “Algunas veces navegaremos contra aguas procelosas y otras por aguas calmas, pero siempre, tengan ustedes la seguridad de que seguiremos conduciendo ese barco con mano firme, honrada y responsable, y no nos apartarán de ese rumbo ni las tormentas artificiales ni los vientos azuzados. Las manos están firmes, limpias y asidas fuertemente a ese timón del barco”, ha concluido.