Local · Cultura
Imbroda reivindica ante el relator de la ONU la consideración de Melilla como ciudad emblemática por la convivencia entre religiones
Además, le ha recordado que, a pesar de lo que pueda parecer, la inmigración subsahariana es la que menos incidencia tiene en Melilla si se compara con la magrebí
Publicada en InfoMelilla el 24 de enero de 2013
Melilla debería ser una ciudad emblemática en el mundo por el ambiente de convivencia y respeto que se respira entre las distintas religiones monoteístas. Ese es el mensaje que el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, intentó trasmitir ayer al relator especial de la ONU sobre racismo, Mutuma Ruteere, durante la reunión que ambos mantuvieron en el Palacio de la Asamblea.
Imbroda tiene claro que, a día de hoy, nadie puede pensar que en Melilla existe el racismo o la xenofobia, ya que si por algo se caracteriza la ciudad es por su mezcla de religiones y culturas que gozan de un total respeto por parte de todos los ciudadanos, algo que, por otra parte, no es posible en otros rincones del planeta.
Además, Imbroda le explicó que la mezcla de religiones llega incluso a los colegios, donde los niños acude juntos a clase y aprenden a convivir unos con otros desde las primeras edades.
Además de esto, el presidente de Melilla también habló con Mutuma Ruteere sobre inmigración, y a este respecto le explicó que aunque es la inmigración de origen subsahariano la que tiene más repercusión en los medios de comunicación, lo cierto es que es la que menor influencia tiene en Melilla si se compara con la magrebí.
En este sentido, Juan José Imbroda ha explicado que el 16 por ciento de la población empadronada en Melilla es magrebí, con lo que se trata de una inmigración más potente que la subsahariana y que registra una mayor demanda de gastos y servicios a los que tiene que hacer frente la Ciudad Autónoma.