Deportes
La batalla final empieza en el Javier Imbroda
"La permanencia pasa por casa". Es una frase tan tópica en el mundo del deporte como cierta, sobre todo los equipos que luchan por evitar el descenso cuando se llega a estas alturas de campeonato
Publicada en InfoMelilla el 1 de abril de 2013
InfoMelilla.com
Que el Melilla Baloncesto tiene complicada la permanencia es una realidad. Pero que conseguirla no es ninguna utopía, también. El equipo de García de Vitoria es colista, pero se encuentra a solamente dos victorias de evitar el descenso directo cuando restan solamente tres jornadas para que concluya la fase regular. Y es que esta Adecco Oro es la más igualada de los últimos años. Sirva como muestra un botón el caso de Lobe Huesca que tras perder los cinco primeros partidos y ser colista en la actualidad ocupa la séptima posición y se encuentra en puestos de Playoffs.
Los triunfos consecutivos ante el Força Lleida en casa (89-86) y Club Ourense Baloncesto (81-84) han aportado algo más de fuerza e ilusión para afrontar este final de temporada, empezando el próximo viernes, en casa, ante un rival directo como Leyma Natura y donde los melillenses necesitan imperiosamente la victoria.
Es obvio decir, que evitar jugar la próxima temporada en la Adecco Plata es más que una posible realidad, aunque no hay que dejarse llevar por el pesimismo. Es verdad que Melilla Baloncesto se encuentra a dos victorias de sus más inmediatos predecesores, Leyma Natura y Club Ourense Baloncesto, y a tres de Planasa Navarra y Cáceres Ciudad del Baloncesto, pero aún restan tres jornadas y el calendario ha querido varios de estos equipos, incluido los melillenses, se vean las caras en esta lucha encarnizada por evitar el descenso. El Melilla Baloncesto disputará dos de esos tres encuentros en el Javier Imbroda, algo positivo, al menos en principio y sobre el papel, y más si el conjunto de la ciudad autónoma recupera la solidez que históricamente ha presentado como local y ha convertido la cancha melillense en un autentico bastión en pasadas temporada.
Las especulaciones acerca de evitar el descenso directo son muchas y las combinaciones posibles de aquí a final de temporada son innumerable. Algunas dicen que ganando todos los partidos se produciría el milagro, que con los de casas es suficiente y que con una nueva derrota la caída a la Adecco Plata estará consumada. Lo que si es cierto es que Melilla Baloncesto no debe pensar más allá del próximo encuentro.
El 5 de abril se iniciará una recta final en la que no se puede fallar. De ninguna manera. Leyma Natura es el primer adversario al que debe medirse en esta particular carrera hacia la salvación en el Javier Imbroda. Los gallegos tras un impresionante arranque de temporada han visto como el campeonato ha ido bajando ese fantástico debut en la categoría de Oro, aunque son un rival trampa ya que cuentan con una gran plantilla a la que añadieron en el mercado invernal a Hernandez-Sonseca, todo un superclase y lujo para competición.
El conjunto coruñés precede en dos victorias a los melillenses en la tabla clasificatoria y cuentan a además con un basketaverage a su favor de 9 puntos tras imponerse en el encuentro de ida por 81-72. Por lo que conseguir la victoria e intentar hacerlo por más de esa diferencia es imperioso para los de García de Vitoria.
Después llegará la complicada visita a Anaitasuna para medirse Planasa Navarra, otro rival directo que se juega mucho y que con una victoria más podría certificar su salvación. Todo ello sin quitar ojo lo que suceda en el derbi gallego ente Leyma Natura y Club Ourense Baloncesto.
La temporada se cerrará en casa y, si aún llega con vida, las opciones de permanencia podrían crecer. No en vano, a pesar de que el rival será Palencia Baloncesto, que posiblemente viaje hasta Melilla para intentar ser cabeza de serie en los Playoffs, lo cierto es que se podría estar jugando su último cartucho e incluso podría depender del resultado que se produzca en tierras orensanas entre Club Ourense Baloncesto y Planasa Navarra. Nada es descartable.
Todo esto pasa por convertir el Pabellón de Deportes de Melilla Javier Imbroda en un infierno para los visitantes y conseguir al menos obtener el triunfo en los dos encuentros que se disputan como local para seguir soñando.