Local
Buen tiempo para un Miércoles Santo que espera ya la salida del Nazareno y la Virgen de las Lágrimas
Ambos saldrán de la Plaza de Toros a las 20.30 horas
Publicada en InfoMelilla el 16 de abril de 2014
De nuevo parece que el tiempo va a acompañar a los melillenses que esta noche decidan salir a la calle a vivir el Miércoles Santo, del que serán grandes protagonistas, un año más, Nuestro Padre Jesús Nazareno en su Dulce Nombre y Nuestra Señora de los Dolores, conocida como ‘la Virgen de las Lágrimas’.
Será a las 20.30 cuando ambos tronos, pertenecientes a la Cofradía del Pueblo, hagan su salida y emprendan un caminar que les llevará a recorrer la Plaza Velázquez, calle Luis de Sotomayor, General O´Donnell, Sidi Abdelkader, Avenida Juan Carlos I Rey, Plaza Héroes de España y regreso a la Plaza de Toros, donde está previsto el encierro a las 23.30 horas.
El Nazareno de Melilla caminará escoltado por miembros del Tercio 1º Gran Capitán de la Legión, mientras que el paso de palio de la Virgen irá acompañado por el Regimiento de Artillería de Campaña Autopropulsado RACA 32.
La talla del Nazareno de Melilla data de mediados del siglo XVII y es obra del gran imaginero Pedro de Mena, y posteriormente fue restaurada por Marta Regojo. Tanto la túnica que viste como su pelo son auténticos, dándole gran realismo al movimiento. El trono, por su parte, es obra de Carlos Rodríguez y data de 1946.
La figura de Nuestra Señora de los Dolores es de autor anónimo, aunque pertenece a la escuela sevillana del siglo XVIII. Se trata de la antigua Esperanza procedente del Peñón de Alhucemas que fue traída a Melilla por Marcelo Nogales.
La Virgen de las Lágrimas viste un manto de terciopelo de algodón negro bordado y sobre su cabeza, una corona realizada en Lucena (Córdoba) que fue estrenada en 2003. Por su parte, el trono es obra del escultor e imaginero Jesús García Ligero y fue realizado en fibra de vidrio, mientras que la ornamentación es de estilo renacentista. Se encuentra rodeado de pequeñas esculturas y bajorrelieves con motivos de la Pasión y Resurrección de Jesús.
Debido a la falta de portadores, uno de los problemas con los que algunas cofradías melillenses se encuentran cada Semana Santa, entre los años 2005 y 2008 la Virgen de las Lágrimas realizó sus estaciones de penitencia por las calles de Melilla sobre ruedas. Posteriormente, para evitar esto, la Cofradía decidió convertir el trono en un paso al estilo sevillano, que precisa tan sólo 40 costaleros. Este paso otorga a la procesión de Nuestra Señora de los Dolores un cariz especial que suele ser muy aplaudido por los melillenses.