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CCOO lamenta la muerte de inmigrantes en Ceuta y pide al Gobierno que retire las cuchillas y paralice las expulsiones ilegales
El sindicato cree que las cuchillas tienen nulo efecto disuasorio y provocan daños a los inmigrantes
Publicada en InfoMelilla el 7 de febrero de 2014
Comisiones Obreras (CCOO) ha lamentado públicamente la tragedia vivida ayer en Ceuta donde nueve inmigrantes murieron mientras intentaban acceder a la ciudad desde Marruecos.
Desde que ha comenzado el año, ha asegurado el sindicato, decenas de personas siguen buscando una salida a sus “dramáticas y extremas” situaciones, sufriendo algunos de ellos graves daños físicos en su intento de cruzar la frontera.
La instalación de alambre con cuchillas en las vallas, en opinión de CCOO, tiene como finalidad “causar daños y lesiones a los inmigrantes, algo que va contra la Constitución Española y contra los Derechos Humanos”. Además, asegura que su efecto disuasorio es “palmariamente nulo y pone en mayor peligro la vida de estas personas, que buscan otra alternativa por el mar, en precarias y sobrecargadas pateras, como así lo demuestra el hecho de que muchos de los inmigrantes que lo intentan por vía marítima perecen ahogados”.
Los inmigrantes subsaharianos realizan largas travesías, recuerda el sindicato, en las que las familias emplean todos sus recursos. Junto a las fronteras con España “se concentran cientos de inmigrantes, se producen las redadas más duras por parte de la policía marroquí, como demuestra la reciente caída al vacío y muerte de un joven camerunés de 16 años intentando no ser capturado y alejado de las ciudades fronterizas de Ceuta y Melilla. Los subsaharianos que allí se concentran, intentarán por todos los medios, ya sea saltando las vallas o por el mar en precarias pateras hinchables, cruzar la frontera española, aunque les cueste perder la vida”.
Ante las supuestas devoluciones ilegales que se producen en la frontera “sin respetar los derechos humanos y nuestra propia Ley de Inmigración”, CCOO exige al Gobierno que paralice esas prácticas contrarias al derecho, así como la retirada de las cuchillas, buscando otras alternativas y el refuerzo de actuaciones diplomáticas y políticas para prevenir desgracias que, al fin y al cabo, “tienen su origen en la extrema necesidad provocada por la pobreza, la desigualdad y los conflictos”.