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Dos agentes de la Guardia Civil heridos tras un asalto masivo de inmigrantes caracterizado por el uso de palos, piedras y botellas

Además, la Policía Nacional se ha visto obligada a cerrar momentáneamente la frontera de Beni Enzar para evitar otra entrada masiva

Publicada en InfoMelilla el 28 de febrero de 2014

Carmen Gaona Sáez

Con palos y lanzando piedras y botellas, así es como algo más de 300 inmigrantes subsaharianos han protagonizado hoy un asalto masivo a la valla de Melilla, en el que más de 200 han logrado entrar en la ciudad.

Según ha informado la Delegación del Gobierno, el asalto masivo, que se ha producido sobre las 6.00 horas en la zona próxima al Arroyo de Beni-Enzar, se ha caracterizado por el lanzamiento por parte de los inmigrantes de “todo tipo de objetos” a los agentes de la Guardia Civil.

Además, la Delegación asegura que uno de los agentes ha resultado herido tras ser golpeado con un palo en el momento en el que intentaba auxiliar a un inmigrante que, junto a otros cuatro, se quedó encaramado en lo alto de la valla. El agente ha sufrido una excoriación en el cuero cabelludo de carácter leve.

Del mismo modo, se tiene constancia de un segundo agente herido con una contusión leve en la pierna sufrida durante su actuación en el acometimiento del salto.

Por su parte, el inmigrante acusante del golpe ha sido detenido por la Guardia Civil para la instrucción del correspondiente atestado y su próxima puesta a disposición judicial como presunto autor de un delito de atentado grave a agente de la autoridad.

Durante el salto, un grupo de otro centenar de inmigrantes intentó entrar a Melilla a la carrera por el paso fronterizo de Beni-Enzar, motivo por el que el Cuerpo Nacional de Policía se ha visto obligado a realizar un fuerte despliegue con unidades de la UPR, UIP y unidades de frontera, así como a cerrar el paso fronterizo desde las 06.10 horas hasta las 06.40 aproximadamente, con el fin de evitar que lograran entrar a Melilla.

Aún así, uno de los inmigrantes de este segundo grupo logró encaramarse en la marquesina superior del paso fronterizo y tuvo que ser rescatado por los bomberos, mientras que el resto se desplazó hacia la valla e intentó el salto por la zona próxima a la misma frontera, a unos 30 metros, logrando acceder a la ciudad sólo 11 de ellos. El salto de esta madrugada se ha producido tras una intensa noche de vigilancia fronteriza en la que se iba detectando a varios grupos de varios centenares de inmigrantes que parecían aproximarse a la valla y luego desaparecían.

La Agrupación de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil, junto con el helicóptero de la Benemérita dedicado igualmente al refuerzo de la vigilancia en la frontera, ha conformado parte del dispositivo anti-intrusión que se ha visto sometido a la violencia de los inmigrantes, al igual que las fuerzas marroquíes.

A la hora de redactar este comunicado, 214 inmigrantes ya habían llegado al CETI, donde se dirigieron tras saltar la valla, coreando cantos de júbilo a su paso por distintas zonas de la ciudad.