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El Barkani: La desesperación no es excusa para entrar con fuerza
El delegado ha señalado que la presión migratoria que vive la ciudad desde hace meses, lejos de cesar, continúa en aumento
Publicada en InfoMelilla el 2 de mayo de 2014
El delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, ha aludido hoy a la "conflictividad" que caracteriza los últimos intentos de entrada de subsaharianos y ha dicho que la desesperación de los inmigrantes no debe ser excusa para justificar el comportamiento de acceder con fuerza.
En una rueda de prensa ofrecida junto al coronel jefe de la Guardia Civil en Melilla, Ambrosio Martín Villaseñor, El Barkani ha explicado alguno de los detalles de los dos asaltos a la valla registrados ayer, protagonizados por más de 600 inmigrantes, de los que unos 140 consiguieron entrar y otros 150 permanecieron horas encaramados al vallado.
El delegado ha señalado que la presión migratoria que vive la ciudad desde hace meses, lejos de cesar, continúa en aumento, al tiempo que también aumenta la "conflictividad y el drama humano" que suponen estas tentativas.
"Este tipo de inmigración irregular, y de forma muy especial la que se lleva a cabo en forma de saltos masivos a la valla de Melilla, deriva cada vez más en una situación de conflictividad y de confrontación y enfrentamiento con las fuerzas de seguridad", ha dicho.
Para El Barkani, esto deja en evidencia la necesidad de replantear toda la política de inmigración de la UE con el fin de conseguir una política única y común "solidaria" con los países de origen y tránsito, y que apueste por el desarrollo.
El delegado ha insistido en que cada vez son más los inmigrantes que tratan de "forzar" su entrada a España y para ello utilizan cualquier método a su alcance.
Durante su comparecencia, ha mostrado algunos de los vídeos grabados ayer por las cámaras de seguridad de la valla, donde se aprecia cómo inmigrantes prenden fuego a sus ropas, arrebatan las defensas a los agentes o utilizan métodos contundentes.
Algunos de esos elementos requisados a los inmigrantes, entre los que se encuentran ganzúas, anclas caseras, palos o un arma blanca, han sido expuestos en una sala abierta a los medios de comunicación tras la rueda de prensa.
Con ello, el delegado ha manifestado que no se pretende criminalizar a los inmigrantes, ya que son las primeras víctimas de las mafias, a las que, afirma, hay que perseguir para poner fin a este tipo de inmigración, "clandestina y conflictiva" y apostar por otra que permita a los inmigrantes su plena integración en Europa.
Respecto a la "moda" de encaramarse, ha dicho que lo que buscan los inmigrantes es atraer la atención de los medios de comunicación, sobre todo, tras el debate interno surgido en España respecto al uso de material antidisturbios y a la forma de actuar de las fuerzas de seguridad.
"Eso es una amenaza para nosotros y una fortaleza para las mafias", ha aseverado El Barkani, quien ha defendido la profesionalidad de la Guardia Civil, al tiempo que ha alabado la colaboración que está prestando Marruecos.
En este contexto, ha recordado que la ley permite a las fuerzas y cuerpos de seguridad el uso de material "reglamentario", incluidos los aerosoles, que se utiliza siempre de acuerdo a los principios de proporcionalidad,
Preguntado por el uso de un extintor por parte de uno de los agentes, ha señalado que esto se debió a que un inmigrante portaba un mechero con el que, poco antes, prendió una prenda que a punto estuvo de alcanzar a los agentes.
"Tal vez tendría que haber soplado", ha ironizado el delegado, quien ha insistido en que lo que hace el agente es "apagar la llama de un mechero" para preservar la seguridad de los inmigrantes y de los guardias civiles.
El coronel jefe de la Guardia Civil ha dicho al respecto que, pese a que el extintor no es un medio antidisturbios, en esta ocasión, se tuvo que utilizar "puntualmente" ante una circunstancia "nueva y no prevista", como fue el que se incendiara una prenda de los inmigrantes desde lo alto de la valla.
El delegado también ha querido dejar claro que no se produjeron devoluciones en caliente de los inmigrantes encaramados, ya que no se puede devolver a alguien que no ha entrado a territorio español, y lo que se hace en estos casos es esperar a que bajen.
Por otro lado, El Barkani no ha querido dar detalles de cómo marchan las medidas anunciadas por el Gobierno como la instalación de la malla antitrepa o la retirada de los flejes, elementos en los que se apoyan los inmigrantes y que, ha recordado, pueden ceder en cualquier momento.
El Centro de Estancia Temporal (CETI) acoge tras la última entrada masiva de ayer a 1.900 personas, una cifra que no baja desde hace semanas pese a que se están produciendo traslados a la península.
La idea es que estos traslados continúen al tiempo que se pretende evitar que haya nuevas entradas.