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El delegado del Gobierno considera que ley de extranjería no satisface las demandas que la inmigración provoca en Melilla
El Barkani ha abogado por unos flujos migratorios "regulados" que permitan a los inmigrantes llegar por los puntos habilitados para ello y con la documentación necesaria
Publicada en InfoMelilla el 19 de febrero de 2014
El delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, ha asegurado hoy que la vigente ley de extranjería, que data del año 2000, no satisface las demandas que la inmigración clandestina provoca en la frontera de la ciudad autónoma con Marruecos.
En declaraciones a los periodistas, El Barkani ha defendido que el texto, tal cual está en estos momentos, no da respuesta a la situación que están viviendo las ciudades de Ceuta y Melilla.
Se ha preguntado si los ciudadanos quieren el tipo de inmigración que se da en estos momentos, la del salto de la valla o la llegada en patera, un tipo de inmigración que, según ha manifestado, no es por la que él apuesta, ya que solamente beneficia a las mafias.
"El primero que apuesta por el desarrollo de esos países y por la ayuda humanitaria a todos los inmigrantes soy yo", ha subrayado el delegado.
Ha considerado que, tal y como está la situación, no basta solamente con la contención, esto es, evitar que los inmigrantes no salten la valla, sino que es necesario actuar en distintos niveles, como la cooperación y la información en los países de origen.
El Barkani ha abogado por unos flujos migratorios "regulados" que permitan a los inmigrantes llegar por los puntos habilitados para ello y con la documentación necesaria, algo que favorece el desarrollo.
Esto supondría que cualquier inmigrante que accediera a la Unión Europea (UE) se pudiera incorporar e integrar en la sociedad en mejores condiciones, con un puesto de trabajo y ayudando a la productividad y al desarrollo social.
Según el delegado, es necesario cambiar el modelo actual que lleva a poner en riesgo la vida de los propios inmigrantes, mujeres embarazadas y niños incluidos, y que lleva a algunas de esas personas, en el marco de su desesperación, a optar por la violencia para conseguir su objetivo de acceder a territorio europeo.
El uso de palos y piedras en los asaltos al perímetro, los coches kamikaze, las amenazas con prender fuego a las pateras son algunos de los ejemplos que, para el representante gubernamental, demuestran la necesidad de cambiar la situación.
"Son unos pocos", ha señalado El Barkani, quien ha abogado por no criminalizar a los inmigrantes, pero tampoco a aquellos que tiene por mandato imperativo el proteger las fronteras, que son "inviolables", en alusión a la Guardia Civil.
Para El Barkani, los guardias civiles no necesitan un protocolo de actuación ante las entradas de inmigrantes, como demanda alguna asociación de agentes, ya que el modo de actuar está en la propia profesionalidad de los guardias, cuya labor de custodia en la frontera ha vuelto a defender.
"Yo no les puedo dar directrices, porque no soy guardia civil", ha manifestado el delegado.
Una vez más, ha apelado a una mayor implicación de la Unión Europea y a la lucha contra las mafias como ejes para poner fin a la presión migratoria que se vive en estos momentos.
El delegado ha apuntado que se está planteando si es necesario un mayor número de efectivos en Melilla para hacer frente a la presión, una decisión que corresponde a la Guardia Civil y sus mandos, pero ha recordado que ya existe en la ciudad un refuerzo con dos módulos de intervención de los GRS del instituto armado, especialistas en el control de masas.
También se está trabajando en agilizar las salidas de inmigrantes a la península para descongestionar el CETI, que se encuentra por encima del doble de su capacidad, con más de 1.000 personas acogidas.
Sobre su citación por el Juzgado de Instrucción número 5 para declarar por la devolución a Marruecos de 21 inmigrantes que habían entrado en coches 'kamikaze', El Barkani ha dicho que está tranquilo y que declarará "sin ningún tipo de problema", contestando a las preguntas que le realice el juez.