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El dolor por la muerte de Cristo inunda las calles de Melilla en una excepcional noche de Viernes Santo
Cinco pasos procesionales han representado uno de los momentos más significativos de la Semana Santa, la muerte de Jesús y el dolor de su madre
Publicada en InfoMelilla el 19 de abril de 2014
Lágrimas, dolor, sobriedad y oración, eso es lo que se ha podido vivir esta noche de Viernes Santo en las calles de Melilla. Unas calles teñidas de luto por la muerte de Jesús, que ha sido crucificado y cuyo cuerpo inerte descansa en el regazo de su madre, María Santísima de la Piedad, en el grupo escultórico de la Cofradía del Humillado que ha paseado su dolor este Viernes Santo.
El Santísimo Cristo del Socorro, conocido como ‘el Cristo de las Buganvillas’, el Santísimo Cristo Yacente y Nuestra Señora de los Dolores en su Soledad, todos ellos de la Cofradía del Nazareno, son otros de los pasos procesionales que han paseado esta noche por las calles de Melilla representando unos de los momentos más significativos de la Semana Santa de Melilla, la muerte de Cristo.
El último paso procesional en salir a la calle ha sido el de la Soledad de Nuestra Señora, de la Cofradía del Sagrado Corazón, virgen enlutada que representa el dolor inmenso de una madre ante de pérdida de un hijo y que, como sucede cada año, ha protagonizado uno de los momentos más especiales de la Semana Santa de Melilla durante la ofrenda floral que se realiza a la Virgen en el Callejón de la Soledad, donde los portadores del trono han cedido sus puestos durante unos minutos a todo aquel que ha querido sentir la experiencia de llevar a la Soledad en sus hombros.