Local
El lento y acompasado caminar del Nazareno de Melilla inunda la noche del Miércoles Santo
Seguido por la Virgen de las Lágrimas, el Cristo ha vivido en esta noche primaveral el preludio de lo que aún queda por venir
Publicada en InfoMelilla el 17 de abril de 2014
Con su túnica púrpura y una gran cruz cargada a sus hombros, Nuestro Padre Jesús Nazareno, el Nazareno de Melilla, ha realizado esta noche de Miércoles Santo su estación de penitencia, y lo ha hecho seguido de cerca por su madre, Nuestra Señora de los Dolores, más conocida como la Virgen de las Lágrimas.
Escoltado por miembros del Tercio 1º Gran Capitán de la Legión, el Nazareno ha recorrido parte del entramado que componen las calles del centro de la ciudad mostrando su dolor y pesar a todo aquel melillense que ha decidido salir a la calle a vivir la Semana Santa.
El Cristo, seguido por su madre dolorosa de gran manto negro y paso sevillano, se encamina sin remedio hacia el que será su fin, la muerte en la cruz. Un camino de reflexión y perdón recorrido en una noche de Miércoles Santo bañada por la primavera y preludio de lo que aún queda venir.