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La Guardia Civil intercepta una embarcación cargada con 300 kilos de hachís tras una arriesgada persecución en alta mar
Fue avistada por una aeronave de la Guardia di Finanzas italiana y se encontraba en aguas de Melilla
Publicada en InfoMelilla el 12 de septiembre de 2014
La Guardia Civil, conjuntamente con la Guardia de Finanza italiana, ha interceptado en aguas de Melilla una embarcación deportiva con 300 kilos de hachís tras una arriesgada persecución.
Los hechos tuvieron lugar el pasado miércoles cuando el buque oceánico ‘Río Miño’ de la Guardia Civil recibió un aviso desde una aeronave de la Guardia di Finanzas italiana, en el que alertaba de la existencia de una embarcación deportiva ocupada por dos personas en aguas internacionales que se dirigía a las costas españolas y en cuya cubierta se observaban varios bultos con envoltura semejante a la utilizada habitualmente para el transporte de hachís.
Los responsables del buque de la Guardia Civil ordenaron corroborar la información recibida, arriando las dos embarcaciones semirígidas auxiliares de las que disponen.
Cuando los tripulantes de la embarcación recreativa se percataron de la aproximación de los agentes, iniciaron una huida a gran velocidad llegando a utilizar un motor auxiliar de gran cilindrada, al tiempo que arrojaron al agua varios de los bultos que transportaban en cubierta.
Cuando los agentes lograron alcanzar la embarcación, hicieron señas evidentes al patrón para que la detuviera, aunque éste hizo caso omiso de las mismas iniciando una serie de maniobras evasivas muy peligrosas para la integridad de los guardia civiles.
Ante esta situación, los agentes optaron por llevar a cabo el abordaje de la embarcación tras varios minutos de persecución y acometidas continuas. Una vez abordada, los tripulantes de la embarcación recreativa recibieron a los agentes con puñetazos y empujones, por lo que procedieron a la inmediata detención de los mismos.
Seguidamente, se procedió por la otra embarcación auxiliar de la Guardia Civil a la recuperación de los fardos arrojados al mar, pudiendo recuperar 13 fardos de arpillera conteniendo hachís.
La embarcación intervenida es de bandera española y está domiciliada en Melilla. Tiene las placas identificativas borradas intencionadamente y está equipada con un motor fueraborda exterior de gran cilindrada.