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La red yihadista desmantelada en España y Marruecos había conseguido captar a doce mujeres a través de Internet

Todas las captadas fueron sometidas a un proceso de radicalización a través de las redes sociales para integrarlas en la organización terrorista DAESH

Publicada en InfoMelilla el 16 de diciembre de 2014

CGS/Infomelilla.com

La red desmantelada hoy en una operación conjunta entre la Comisaría General de Información de la Policía Nacional y de la Dirección General de la Vigilancia del Territorio del Reino de Marruecos (DGST) ya había conseguido captar a doce mujeres. Las principales herramientas que utilizaba para el reclutamiento eran las redes sociales y los foros privados de WhatsApp.

Según informa el Ministerio del Interior, la operación se ha saldado con la detención en España de cuatro mujeres, entre ellas una menor de edad, y un hombre (1 en Ceuta, 1 en Barcelona y 3 en Melilla), y de dos hombres en la localidad marroquí de Castillejos. Todos ellos están acusados de formar parte activa de una red internacional en la que cada uno de ellos desempeñaba un rol concreto de captación, reclutamiento y envío de mujeres jóvenes al frente sirio-iraquí en el marco de la organización terrorista DAESH.

Una red compleja dividida en tres estratos

Las investigaciones llevadas a cabo por la Comisaría General de Información de la Policía española han puesto de manifiesto la existencia de una red compleja, dividida en tres estratos con vocación de estanqueidad, y que se sitúa a caballo entre España y Marruecos.

Los roles desempeñados por los ahora detenidos serían los de directores, en el caso de los dos detenidos en Marruecos, reclutadoras activas, en el caso de las cuatro mujeres detenidas en España, conscientemente convencidas y radicalizadas, al servicio de los responsables de la red terrorista, y jóvenes captadas, que hasta la fecha se ha logrado la identificación a doce, todas ellas sometidas a un proceso de radicalización a través de las redes sociales, de cara a integrarlas en DAESH y enviarlas a la zona de conflicto. Una vez atrapadas en dicha red, son empujadas irremediablemente a una posible vía de no retorno.

Por su parte, el varón detenido en España desempeña un papel de facilitador en el marco de la red desmantelada.

Proceso protocolizado de radicalización y captación

Pese a que se han podido determinar contactos cara a cara entre reclutadoras y jóvenes captadas, Internet es sin duda la herramienta fundamental para el reclutamiento. De las investigaciones llevadas a cabo por la Policía española se ha podido determinar que el proceso de radicalización y captación estaba sometido a un protocolo y presentaba tres fases claramente diferenciadas. Una fase inicial a través de redes sociales como Facebook, donde las reclutadoras insertaban mensajes y propaganda en las que insistían en la "supuesta crisis de valores existente en la sociedad occidental actual" y que sólo puede ser compensada a través de la interpretación extrema de los valores del Islam.

Posteriormente, se abre una fase de selección, donde las víctimas elegidas eran redirigidas a foros privados de WhatsApp cuyas administradoras eran las reclutadoras activas. En estos foros los mensajes sutiles se tornan en consignas de reprogramación, hasta que en un momento dado se apunta la necesidad de "pasar a la acción".

A la fase final solo llegan aquellas víctimas que dan el paso último y que pasan a foros exclusivos en los que se duplican las medidas de seguridad, de manera que, cuando el proceso culmina y sólo cuando el objetivo del reclutamiento se encuentra conseguido, se produce el contacto personal previo al desplazamiento.

A lo largo de todo el proceso cabe destacar como elemento común las férreas medidas de seguridad adoptadas por los implicados, hecho que ha dificultado en determinados momentos la investigación policial.

El perfil de las jóvenes reclutadas por la red ahora desmantelada es heterogéneo, si bien todas cumplen con una serie de patrones comunes que evidencian su vulnerabilidad, tales como juventud (incluso algunas menores de edad), bajas expectativas socio-laborales o usuarias de redes sociales sin supervisión. Aunque las jóvenes reclutadas podrían ser originarias de cualquier lugar de España, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla eran las localidades preferentes para el reclutamiento. De hecho, de Ceuta y Melilla proceden muchas de las jóvenes captadas e identificadas en el transcurso de la investigación.

Las reclutadoras activas ahora detenidas ofrecían a las jóvenes una visión completamente falsa e idealizada de lo que sería la vida en lo que denominan Califato del Estado Islámico (zona sirio iraquí controlada por DAESH), bien como verdaderas "guerreras yihadistas", bien como protagonistas de una vida sentimental perfecta al lado de un "muyahidin".

Esta operación policial ha sido dirigida y coordinada por la Fiscalía de la Audiencia Nacional y en el transcurso de la misma se han efectuado seis registros domiciliarios en las ciudades de Barcelona, Ceuta y Melilla, pasando detenidos y efectos a disposición del Juzgado Central de Instrucción número uno de la Audiencia Nacional.