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Melilla Baloncesto: Riera concluirá la temporada como quinto máximo asistente en la historia del Club
Riera terminará la temporada como quinto máximo asistente de la historia del Melilla Baloncesto, sólo superado por Rutland, Jiménez, Josemi García y Ciorciari
Publicada en InfoMelilla el 2 de abril de 2014
InfoMelilla.com
Joan Riera ha logrado colarse en los libros de historia del Club Melilla Baloncesto en su tercera temporada como jugador del Decano. Con las 85 asistencias logradas esta temporada, que pueden ampliarse en el encuentro del próximo viernes ante Força Lleida, el base mallorquín acumula 233, lo que le sitúan como el quinto mejor pasador de la historia del club de la ciudad autónoma con una media de 2.61 por encuentro y superando a Dani López. Delante de Riera, ya sólo quedan Ron Rutland con 267 (1998-00), Jorge Jiménez, 276 (2010-12), Josemi García, 278 (2003-2008) y Diego Ciorciari, 382 (2007-09).
Esta temporada el jugador balear esta promediando 3.4 asistencias por encuentro y que le convierten en el octavo mejor pasador de la presente campaña. Esta es su mejor marca personal en sus más de nueve temporada en la Adecco Oro, lo que da muestras de la evolución y crecimiento en el juego de conjunto que ha sufrido Riera, que desde sus comienzos siempre se ha caracterizado por su un base anotador.
Por lado, esas 85 asistencias que ha logrado hasta el momento Riera le han llevado a superar esta misma temporada las 500 asistencias en la Adecco Oro, colándose con sus actuales 535 en el puesto 23 de los jugadores con asistencias en la historia de la competición. Una lista que encabeza el ya retirado Juanjo Bernabé con 1366.
Joan Riera: "Esta temporada me deja un sabor agridulce"
Joan Riera, completará el próximo viernes en el encuentro ante Força Lleida su tercer temporada como jugador del Melilla Baloncesto. Y lo hará como quinto máximo asistente en la historia del Decano. El director de juego mallorquín de 34 años ha hablado sobre datos anecdótico . Además ha hecho un repaso a lo que ha sido esta temporada tanto en lo colectivo como en los personal y ha querido hablar sobre el encuentro del próximo viernes ante el conjunto ilerdense.
El base balear terminará este viernes su tercera temporada como jugador del Decano, y lo hará como quinto máximo asistente en la historia del club con 233 asistencias en los 89 encuentros que ha disputado con la camiseta azulona. El poder entrar en ese top5 de pasadores históricos del Melilla Baloncesto es algo que admite le hace especial ilusión. “La experiencia y el llevar tantos años jugando es lo que te da poder hacer este tipo hazañas individuales que siempre hacen ilusión porque dejas grabado tu nombre en la historia de un club”.
A conseguirlo ha ayudado en gran medida esta temporada donde el mallorquín se ha destapado con un gran asistente con 3.4 por partido. Y es que aunque Riera siempre ha sido considerado con un base anotador, su juego a evolucionado en estos tres últimos años en la ciudad autónoma. “Han sido tantos años jugando como anotador y base más incisivo en ataque que a lo mejor sorprende un poco pero también es verdad que estos tres años en Melilla me han hecho crecer en mi juego y quizás no soy un jugador tan ofensivo como antes pero si mucho más completo”.
Como capitán del Melilla Baloncesto, Riera también ha querido hacer balance de lo que ha sido esta temporada y en el que admite que no se han cumplido los objetivos que todos se habían marcado a principio de temporada. “El sabor que me queda de esta temporada es un tanto agridulce. Toda la ilusión que teníamos de un nuevo año, nuevo proyecto con un muy buen equipo y que al final por diferentes motivos no hemos conseguido el objetivo que todos queríamos que era entrar en Playoffs”.
Entre los motivos de no poder entrar en esas eliminatorias por el ascenso, el balear cree que la falta de conjunción del equipo en la primera vuelta y la lesiones en la segunda, han sido factores claves para que no haya conseguido esa meta. “El entrar en dinámica de conocerse, de jugar todos juntos y que es algo que en la segunda vuelta cambió y conseguimos victorias importantes como la de Burgos o Coruña. En el momento en el que definitivamente teníamos que dar ese paso adelante pues empezaron a aparecer las lesiones. La conjunción de esto y otra series de factores ha hecho que al final nos quedásemos a las puertas del Playoff”.
El viernes ante Força Lleida, el equipo ya no se jugará nada, aun así, el playmaker del conjunto melillense asegura que quieren ganar para quitarse la espina del encuentro de la primera vuelta pero sobre todo para dejar a la afición con un buen sabor de boca de cara a la próxima temporada. “Queremos ganar el viernes por dos motivos principalmente. El primero es que en el partido de ida ellos nos pasaron por encima en el, posiblemente, pero partido del año por nuestra parte. Y en segunda lugar es porque es el último partido en casa, el último para muchos que no jugarán en Melilla el año que viene, por lo que queremos hacerlo bien e irnos con una victoria que haga que el publico también se vaya contenta”.
En lo personal, Riera ha completado su mejor temporada como jugador azulino. Un reencontrarse con si mismo que ya anunciaba en pretemporada y que ha podido cumplir. “Al final no eran los números lo que buscaba, sinceramente, era el sentirme otra vez importante, el sentirme con el desparpajo que normalmente tenía y más después de un año tan duro como fue el pasado. Al principio la gente no confiaba en mí y en vez de hundirme, hizo que me motivara más y trabajara mas fuerte para volver a ser el que era. Esto es algo que hay que agradecérselo también a Alejandro Alcoba porque desde un primer momento me dio libertad en todos los aspectos y me ha permitido desarrollar mi juego, jugar como yo quería y eso un jugador lo nota. Si a esto sumamos que además físicamente este año me he sentido mucho mejor pues es el motivo de porque mi juego ha ido para arriba esta temporada”.
Para finalizar Riera hizo un balance más extenso de lo que han sido sus tres año en Melilla, en donde asegura que se queda con más cosas positivas aunque sin olvidar los malos momentos que ha vivido. “Soy un jugador que siempre se queda con lo positivo y sin duda aquí en Melilla me voy a quedar con el primer año, donde sin nadie esperarlo conseguimos meternos en las finales por el ascenso. Lo negativo también me lo quedo dentro para recordarlo y ver que cosas como el descenso del año pasado cuando contábamos con un buen equipo también pueden pasar porque todo cuenta en un equipo”.