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Melilla celebra el 36 aniversario de la Constitución dejando clara su “vigencia absoluta” y su papel como soporte de la convivencia
Imbroda tiene claro que si los españoles quieren una sociedad “sólida y esperanzada, sólo tienen que continuar este viaje con el mismo vehículo con que lo iniciamos hace 36 años"
Publicada en InfoMelilla el 6 de diciembre de 2014
Como ocurre cada 6 de diciembre, la Plaza de España de Melilla ha acogido el acto institucional de celebración del aniversario de la Constitución Española, al que han asistido las principales autoridades civiles y militares de la ciudad, así como algunos ciudadanos anónimos.
Durante el acto, como es habitual, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, ha pronunciado un discurso en el que a recordado que la Carta Magna, que hoy cumple 36 años, “ha sido el soporte más efectivo para la convivencia y el bienestar de los españoles. No hay periodo de la Historia de España, pese a su larguísima trayectoria como estado, que haya ofrecido tantos bienes a todos sus ciudadanos porque si algo bueno tiene esta Constitución del 78 es que nació para todos y ha servido y sirve para todos”.
Teniendo en cuenta que es un documento que no discrimina a nadie, Imbroda ha asegurado no entender que se cuestione su espíritu y se intente “desmontar el edificio para imponer una aventura alocada y peligrosa que es sencillamente inadmisible”, ha señalado en referencia clara al caso de Cataluña. A este respecto ha dejado claro que “la Constitución no es el problema, la Constitución es la solución. España volverá a ocupar el espacio que le pertenece en el mundo por su capacidad y sus gentes. Somos una nación vieja -la más antigua de Europa- y ese conocimiento debe servir para huir de experimentos y aferrar con fuerza esta maravillosa herramienta que nos ha concedido 36 años de dignidad, paz e ilusión”.
El presidente de Melilla ha dejado claro que, a pesar de sus 36 años, la Constitución Española tiene vigencia absoluta, “es nuestra base sobre la que hemos aprendido a respetarnos, a entendernos, a disfrutar con los éxitos de los otros y a padecer con sus sufrimientos; es la base que nos ha convertido en ciudadanos del siglo XXI y es el testigo que estamos dejando a generaciones futuras para que sigan esta misma senda y no se desvíen del camino trazado”.
Imbroda no ha querido obviar un asunto especialmente preocupante para España, el terrorismo, y ha recordado que si bien hace unos años “manifestábamos nuestro dolor por las víctimas del terrorismo de ETA y mostrábamos todos nuestra voluntad de acabar con aquello, hoy debemos congratularnos del éxito de nuestra Democracia derrotándolo”. Sin embargo, ha dicho, hoy acecha otro tipo de terrorismo “irracional” al que hay que hacer frente. “Así que aquí no caben posturas ambiguas en nuestra acción, aquí como contra ETA, sólo caben posturas de rechazo y de aislamiento social y la confianza en nuestras leyes y también, como entonces, en nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado”, ha dicho.
El presidente de Melilla tiene claro que si los españoles quieren una sociedad “sólida y esperanzada, sólo tienen que continuar este viaje con el mismo vehículo con que lo iniciamos hace 36 años; si queremos lo contrario ya sabemos lo que tenemos que hacer”, y ha concluido recordando que lo que hoy celebramos son “valores como la paz, la solidaridad, la igualdad, la libertad es gracias a la voluntad del mejor pueblo de Europa, el español, y reflejado en nuestra Constitución del 78”.
Tras el discurso de Imbroda, el presidente de la Ciudad, el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, y el comandante general de Melilla, Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu, han procedido a hacer la ofrenda floral al monolito de la Constitución que hay ubicado desde hace años en la Plaza de España.
Posteriormente, tras la entonación del Himno nacional por parte de la Banda de Música, se ha dado por concluido el acto.