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Melilla considera "estéril" la polémica sobre la línea con Motril, que asegura que seguirá operando
Imbroda ha asegurado que la Ciudad Autónoma no quiere perder la ruta con Motril, pero ha insistido en que las rutas "históricas" son las que se mantiene con los puertos de Málaga y Almería
Publicada en InfoMelilla el 27 de mayo de 2014
El Gobierno de Melilla ha calificado hoy de estéril la polémica sobre la continuación de la línea marítima entre la ciudad autónoma y Motril, un debate que se considera innecesario, sobre todo tras el anuncio de la naviera Armas, que cubre esta ruta, de que prevé seguir prestando el servicio.
A preguntas de los periodistas, el presidente del Ejecutivo melillense, Juan José Imbroda, ha dicho no entender por qué en el Ayuntamiento de Motril se ha puesto "nervioso", sobre todo, porque en ningún momento la naviera ha planteado el dejar de operar.
"Si se fuese a ir Armas de ahí, todavía podrían estar preocupados, pero Armas no sólo lo ha dicho esta vez, lo ha dicho muchísimas veces, que quiere seguir trabajando ahí", ha aseverado el mandatario autonómico.
Imbroda ha asegurado que la Ciudad Autónoma no quiere perder la ruta con Motril, pero ha insistido en que las rutas "históricas" son las que se mantiene con los puertos de Málaga y Almería, que son las que están garantizadas por el contrato marítimo de servicio público.
"No entiendo tanta ansiedad y tanto resquemor", ha afirmado el presidente melillense, quien ha recordado que el Gobierno local se ofreció incluso a colaborar, como lo ha hecho para mejorar el servicio con Málaga y Almería, aportando dinero para el contrato marítimo.
En cualquier caso, ha considerado que, si para Motril es importante mantener esta ruta con Melilla, la Junta de Andalucía también debería implicarse también.
El plazo para la presentación de ofertas para el contrato marítimo concluirá el próximo 29 de mayo, fecha en la que se conocerá qué naviera opta o si, por el contrario, no se presenta ninguna como sucedió en la anterior licitación.
Según Imbroda, si volviera a quedar desierto, continuaría habiendo servicio, como sucede en Ceuta o en Baleares, o como sucedió en Canarias antes de que se licitara por segunda vez.