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Policías piden en Melilla la "cabeza" de los jefes tras los incidentes en Madrid
Además, han querido trasladar su ánimo a los 67 agentes heridos
Publicada en InfoMelilla el 24 de marzo de 2014
Un grupo de policías nacionales se ha concentrado hoy en Melilla en apoyo a sus compañeros heridos el pasado sábado en los disturbios registrados tras la Marcha de la Dignidad en Madrid y han pedido la cabeza de sus jefes al considerar que el dispositivo establecido no fue el adecuado.
La concentración ha surgido de manera espontánea a las puertas de la Jefatura Superior de Melilla, ciudad en la que hay destinados actualmente como refuerzo por la presión migratoria tres grupos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) procedentes de Málaga, Sevilla y Zaragoza.
De esta manera, los policías, muchos de ellos también de los conocidos popularmente como "antidisturbios", han querido trasladar su ánimo a los 67 agentes heridos en los incidentes registrados en Madrid.
Entre sus reivindicaciones pedían la vuelta a la capital de Javier Nogueroles, anterior jefe de la UIP en Madrid, actualmente destinado como número dos en la Jefatura Superior de Melilla.
En declaraciones a los periodistas, el secretario de organización de la Unión Federal de Policía (UFP) de Melilla, José Guerrero ha pedido la "cabeza de los jefes", entre ellas la del comisario general de Seguridad Ciudadana, Florentino Villabona, la del comisario jefe de las UIP, José María Ruiz Igusquiza, y la del jefe de la UIP en Madrid, Francisco Javier Virsea.
Consideran que no se fijó el dispositivo adecuado, ya que se debería haber actuado por grupos, de 50 agentes, no por patrullas, algo que a su juicio dejó a los agentes sin posibilidad de respuesta y de defensa.
Además, en cuanto a la prohibición de usar material antidisturbios, el dirigente de la UFP ha querido dejar claro que en Melilla la instrucción que se les ha dado es que este materia está "a disposición" de los agentes cuando las circunstancias lo requieran.
"Basta ya", ha dicho Guerrero, quien ha asegurado que los policías están "hartos" de aguantar actos que "socavan la moral" de los agentes.