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La Guardia Civil rescata a un marroquí que llevaba cuatro días oculto en un contenedor del Puerto para acceder como polizón a algún buque
El procedimiento utilizado por esta persona, que tuvo que tener la connivencia de otra para poder cerrar la puerta de la plataforma desde el exterior, se da con cierta asiduidad
Publicada en InfoMelilla el 4 de mayo de 2015
Agentes de la Guardia Civil han rescatado a un ciudadano marroquí que había permanecido cuatro días oculto en un contenedor en el Puerto de Melilla a la espera de poder acceder como polizón a algún buque con destino a la península.
Según informa el Instituto Armado, los hechos sucedieron pasadas las 22.00 horas del pasado día 2 cuando un guardia civil de servicio de seguridad en la zona restringida del Puerto oyó fuertes golpes sin que en un primer momento pudiera identificar de dónde provenían.
Realizada inspección del lugar, el agente pudo concretar que procedían de una plataforma ubicada en la zona de carga y que desde el interior una persona pedía socorro y auxilio sin dejar de emitir golpes.
De manera inmediata, se procedió a la apertura de la puerta trasera del contenedor, donde encontró a una persona que fue auxiliada a Salir y que recibió atención y primeros auxilios, aunque no fue necesario su derivación a los servicios médicos, dado que no presentaba una sintomatología clínica que así lo requiriese, salvo cierta agitación y cansancio.
La persona localizada es un ciudadano marroquí documentado de 23 años de edad con domicilio en Nador (Marruecos) y que indicó a los guardias civiles que llevaba unos cuatro días allí escondido, sin agua ni provisiones alimenticias”y que lo había hecho con el fin de poder acceder como polizón a algún buque.
El procedimiento utilizado por esta persona, que tuvo que tener la connivencia de otra para poder cerrar la puerta de la plataforma desde el exterior, se da con cierta asiduidad, al igual que otros métodos, como puede ser la construcción de dobles fondos, introducirse en lugares peligrosos para su integridad física como los bajos, los ejes de las transmisiones o camuflados entre chatarra y otros productos dañinos, todos ellos con riesgo cierto para su integridad física.
En este caso, la integridad física de la persona se ha puesto en riesgo al haber coincidido varios días de fiesta sin que se despachase mercancía, con lo cual esas bateas no retornaban a la península y aún cuando hubiese podido realizar el agujero por la pared externa, como intentó de forma desesperada, tampoco hubiese tenido éxito, ya que estaba estacionada en batería junto a otra de similares características.
Como ha informado en alguna otra ocasión, la labor de la Guardia Civil con estas personas en su doble vertiente de auxilio humanitario y del deber de control de la inmigración irregular, es “ardua, constante y minuciosa”, ya que con ello se trata, por un lado, de salvaguardar la integridad física de las personas que se ponen en riesgo, y por otro el mandato legal de evitar la consumación de la inmigración irregular por este tipo de procedimientos.
En lo que va de año se han efectuado 339 auxilios humanitarios; 643 personas localizadas menores de edad y 683 mayores. La gran mayoría de ellos de nacionalidad marroquí y en menor medida argelina.