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Rechazo generalizado a las pruebas de diagnóstico a los alumnos de 3º de Educación Primaria que se realizan estos dias
SATE-STEs cree que "pueden llevar a la creación de un ranking de centros educativos sin responder a las diferentes realidades que se vive en cada uno de ellos"
Publicada en InfoMelilla el 5 de mayo de 2015
Durante estos días se están celebrando las pruebas de diagnóstico a los alumnos de 3º de Educación Primaria, unas pruebas que se llevan a cabo siguiendo los mandatos de la LOMCE y que, lejos de contar con el apoyo de la comunidad educativa, han suscitado el rechazo de numerosos colectivos, desde padres a profesores, pasando por alguna administración educativa con competencias.
Como resultado de ello, según ha señalado el sindicato SATE-STEs, se han producido llamamientos al boicot de estas pruebas que, “tal como se han diseñado, pueden llevar a la creación de un ranking de centros educativos sin responder a las diferentes realidades que se vive en cada uno de ellos”.
En el caso concreto de Melilla, asegura el sindicato, el diferente proceder entre los centros públicos y los concertados ha despertado suspicacias, dado que en los primeros será profesorado de otros centros el encargado de realizar las pruebas, mientras que en los segundos, los concertados, será el profesorado del propio centro quien supervise el desarrollo de las pruebas.
Por ello, son numerosas las voces de la comunidad educativa de Melilla que muestran su disconformidad con la realización de las pruebas de diagnóstico, tanto en lo referido a sus objetivos – medir resultados, “sin tener en cuenta el proceso de aprendizaje ni el punto de partida de los centros y su alumnado”-, como sobre la metodología empleada. “El diseño de estas pruebas no tiene en cuenta el trabajo real que se realiza día a día en los centros, sus programas ni el esfuerzo que realizan para atender a las necesidades específicas de su alumnado, ya que no se atiende al contexto de los centros ni a otra serie de factores de gran relevancia”, asegura SATE-STEs.
En el sindicatos aseguran que estas suponen “la aplicación de criterios mercantilistas y empresariales a la evaluación de la enseñanza, una sobrecarga de la labor del colectivo docente de escasa o nula repercusión en el alumnado y que sus resultados no tienen valor alguno ya que no se tienen en cuenta el contexto del centro, circunstancia esta de especial repercusión en el caso de nuestra ciudad”.