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Sabor agridulce en un Jueves Santo en el que el Cautivo volvió a conceder su perdón a un preso
La falta de porteadores ha impedido a Nuestra Señora del Mayor Dolor salir a la calle acompañando a Nuestro Padre Jesús de la Flagelación
Publicada en InfoMelilla el 3 de abril de 2015
Melilla ha vivido un Jueves Santo con sabor agridulce marcado tristemente por la falta de portadores que ha impedido a Nuestra Señora del Mayor Dolor salir a la calle acompañando a Nuestro Padre Jesús de la Flagelación.
Aunque las esperanzas no se perdieron hasta el último minuto, la triste noticia saltó cuando ya estaba todo preparado para que, un año más, Nuestra Señora del Mayor Dolor acompañara al Flagelado. La falta de hombres de trono impedía a la madre del Flagelado hacer su estación de penitencia y las reacciones de tristeza y dolor no se hicieron esperar.
Así, sin poder remediarlo, Nuestro Padre Jesús de la Flagelación inició en solitario su andar por las calles de Melilla mientras al otro lado de la ciudad, Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima del Rocío hacía ya varias horas que deambulaban por las calles de la ciudad poniendo rumbo fijo a la cita que ambos tenían en la Avenida Juan Carlos I, donde unas horas después se ha procedido a la tradicional liberación de un preso ante la atenta mirada de cientos de melillenses.
Pero antes de ese momento, la Avenida Juan Carlos I ha vivido también un momento especial con el paso acompasado del Cristo de la Paz, que ha realizado su tradicional y elegante estación de penitencia acompañado también por cientos de melillenses.