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Los musulmanes de Melilla han comenzado hoy el mes sagrado del Ramadán

Unos 40.000 musulmanes melillenses han empezado hoy a cumplir con el cuarto pilar sagrado del Islam, el mes del ayuno

Publicada en InfoMelilla el 7 de junio de 2016

EFE

Unos 40.000 musulmanes melillenses han empezado hoy el mes del Ramadán, el cuarto pilar sagrado del Islam, en el que los fieles no podrán comer, beber, fumar, ni practicar relaciones sexuales de sol a sol en una muestra de sacrificio para la propia purificación y la solidaridad hacia los más necesitados.

Según la Comisión Islámica de Melilla (CIM), el mes sagrado del Ramadán significa meditar y reflexionar sobre la condición espiritual de la persona potenciada por la disminución de la alimentación del cuerpo en pos de la alimentación del espíritu.

Sin embargo, solo aproximadamente la mitad llevarán a cabo el ayuno, ya que no es obligatorio para los niños, las personas enfermas, las mujeres embarazadas o los que estén de viaje.

El mes de Ramadán se ha iniciado hoy con el primer rezo de la mañana, momento en el que ha empezado el ayuno para los fieles musulmanes, que llevarán a cabo la primera ruptura del ayuno cuando se ponga el sol.

En Melilla y Ceuta ha empezado el mes de Ramadán un día más tarde que en los países árabes del Golfo, ya que la visión del ciclo lunar suele tardar más en la zona del norte de África, ha apuntado el portavoz de la CIM, Driss Mohamed.

La tradición musulmana marca que las rupturas del ayuno se lleven a cabo en casa, con toda la familia, aunque este ritual también se celebra diariamente en las mezquitas de la ciudad como muestra de solidaridad con las personas necesitadas, inmigrantes o para los marroquíes que se encuentren en Melilla y no hayan podido regresar a su país a tiempo.

Entre las actividades organizadas se pueden encontrar rupturas de ayuno en todas las mezquitas "para unir lazos", lecturas del Corán, conferencias y un rezo colectivo para terminar el mes sagrado en la festividad del Aid El Fitr o Pascua Chica musulmana.

Al igual que ha ocurrido en los últimos años, el Ramadán coincidirá con parte del verano, la época más calurosa, lo que supone un sacrificio añadido para el ayuno, especialmente para los fieles musulmanes que trabajan bajo el sol, aunque en estos casos el ayuno no es obligatorio para evitar problemas de salud.