El Sector Postal de FSC-CCOO reclama por escrito al presidente de Correos, Pedro Saura, que aclare y delimite la instrucción trasladada a la plantilla sobre declaraciones ante los medios y manifestaciones durante el trabajo, y garantice que las firmas recabadas no restrinjan derechos.
El Sector Postal de FSC-CCOO ha exigido por escrito al presidente de Correos, Pedro Saura, que aclare y delimite la instrucción que la empresa ha trasladado a su plantilla sobre las declaraciones ante los medios de comunicación y las manifestaciones del personal durante su trabajo.
Qué dice la instrucción
Según explica el sindicato, la instrucción establece que ningún miembro de la plantilla está autorizado para «facilitar información, realizar declaraciones o efectuar manifestaciones en nombre de la empresa ante medios de comunicación» sin autorización expresa. Además, pide evitar durante el trabajo «opiniones personales, posiciones políticas o cualquier otro tipo de manifestación que pueda interpretarse como una posición de la empresa».
En los últimos días, los mandos de oficinas y unidades de reparto han trasladado esa instrucción en centros de trabajo de toda España mediante reuniones con el personal, documentadas en actas. En algunos de los modelos a los que ha tenido acceso CCOO se incluye un espacio para que cada persona trabajadora anote sus datos y firme.
La posición del sindicato
CCOO no discute que corresponde a la empresa determinar quién la representa ante los medios. Pero sostiene que hablar en nombre de Correos no es lo mismo que hablar sobre Correos. A su juicio, la plantilla conserva su libertad de expresión y puede, dentro de los límites legales, opinar, denunciar sus condiciones de trabajo y hacer públicos los problemas que afectan al servicio. Sus representantes tienen reconocido por ley el derecho a expresarse con libertad sobre las materias propias de su representación.
El sindicato considera que una redacción tan abierta como «facilitar información» o «cualquier otro tipo de manifestación», trasladada en plena precampaña y cuando Correos ha vuelto a los titulares por el voto por correo, obliga a la empresa a explicar hasta dónde pretende llegar.
Qué pide CCOO
CCOO ha pedido a la presidencia que explique quién ha ordenado la instrucción, por qué se despliega ahora, qué alcance tiene y qué valor atribuye a las firmas. También reclama que la rectifique y la delimite por escrito, y que garantice que no se utilizará para restringir la libertad de expresión ni la actividad sindical, ni para fundamentar expedientes, advertencias o sanciones. Según el sindicato, ninguna firma estampada en esas actas supone por sí misma aceptar una limitación de derechos fundamentales ni renunciar a ellos.
El sindicato ha indicado al presidente de la compañía pública que «el problema de Correos, señor Saura, no es que su plantilla hable», sino «el ajuste de derechos y empleo que están soportando y el incumplimiento vergonzante de la agenda laboral comprometida».