Opinión

Comerciantes: Lucha por la supervivencia

Publicada en MeliYa el 7 de agosto de 2002

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Mariana Pineda, no del portal.

Mariana Pineda

Todos andamos últimamente muy preocupados por el transporte, la inseguridad ciudadana ( que hay, y mucha), las batallas judiciales entre representantes de partidos políticos, el viento de levante o de poniente, que en estas fechas nos fastidia la visita a las SUPERPLAYAS, y un largo etc. de cuestiones que en mayor o menor escala inquietan al ciudadano. Pero pocos son los que se preocupan por un sector que es el principal motor económico de Melilla, nos referimos sin duda alguna al COMERCIO . Debemos reflexionar sobre esta cuestión. ¿ Alguien se ha parado a pensar en la repercusión que sobre los comercios de la ciudad ha tenido el control fronterizo? ¿ Nos hemos cuestionado si alguna familia de las tantas y tantas que viven de esta actividad se ha visto seriamente perjudicada?. Llegados a este punto, deberíamos dejar de mirar nuestro propio ombligo y pensar en el estómago del vecino. Hace tan solo dos días, que un partido político local denunció ante los medios de comunicación el traspaso de 21 comercios todos ellos situados dentro del corazón urbano, en el mismo centro de la ciudad. Ese partido liderado por un policía local llamado Palacios, es el único que está sensibilizado por el gran problema que sufren nuestros comerciantes. No pretendemos que el paso por la frontera sea al libre albedrío de cada uno pero sí que se tenga presente a todas estas personas. No se puede obviar el esfuerzo de años y años al frente de un establecimiento como es el caso de tantas familias melillenses, desde los comercios de renombre hasta la última tienda de barrio que nos saca a todos de más de un apuro. Pensemos fríamente si verdaderamente se está haciendo algo para que su situación mejore. En reiteradas ocasiones la Presidenta de la Cámara de Comercio y el Presidente de A.CO.ME, exponen a la opinión pública el sentir de todos los comerciantes. ¿ realmente les escucha alguien? Tal vez tengan la triste y penosa sensación de predicar en el desierto. El alto índice turístico que se nos ha prometido por doquier podría dejar grandes beneficios en la ciudad y estos a su vez revertirían en las arcas municipales. Hay que tener muy presente que la principal fuente de ingresos de la Ciudad Autónoma de Melilla son los impuestos de aforos, que naturalmente corren una suerte paralela a la de nuestros comerciantes. MENOS INGRESOS= MENOS MERCANCIAS LLEGAN A LA CIUDAD= MENOS IMPUESTOS DE AFOROS= DEFICIT EN LA ECONOMIA DE MELILLA. Esto es fácil de comprender, porque no nos engañemos con los miles y miles de millones que nos traen todos los días desde Madrid, Bruselas, Estrasburgo o San Serenín del Monte, no podemos vivir los melillenses. Al pueblo hay que darle algo tangible, las falsas promesas se dejan para quince días antes de las elecciones, por si alguien pica y nos vota ( ¡ que triste realidad!). Seamos un poco serios, velemos por los intereses de estas personas. Dentro de pocos días observaremos como de nuevo serán homenajeados varios comerciantes melillenses que llevan trabajando por esta tierra más de 30 años; A este ritmo, mucho nos tememos que dentro de poco tiempo no habrá ningún empresario ni trabajadores a quien rendir ese merecido homenaje. Muchos son los que viven de este sector que en los últimos años ha decaído notablemente. El personal militar, las visitas de los padres a las juras de bandera, los pocos turistas que se acercaban a Melilla han dejado de venir. De vez en cuando arriba a nuestro puerto un buque cuyos pasajeros hacen una visita relámpago a alguna que otra tienda pero que por supuesto ni se alojan en la ciudad ni tienen tiempo tampoco de tomar “un pincho de tortilla”, lo más que hacen es ir a comer al 5º Pino, que por supuesto es de un Diputado el PP que está en el gobierno de la ciudad. Toda su estancia está más que programada, pero eso sí, todos vuelven al barco con la bolsa de la Viceconsejería de Turismo sin haber dejado ni una peseta en nuestros comercios. Lamentamos profundamente que la cuestión haya llegado a este punto. Insto al gobierno local a que se preocupe un poco más por todas estas personas. Hay que intentar que el capital se mueva en Melilla y por consiguiente los beneficios redunden en la misma. No obliguemos a nuestros comerciantes a plantearse la posibilidad de cambiar su lugar de trabajo e invertir en otras ciudades. Si tienen un alto grado de seguridad la actividad comercial aumentará y ello conlleva mejoras en muchos aspectos. En esto tiene mucho que decir y mucho más por hacer el binominio Ciudad Autónoma-Delegación del Gobierno, por cierto que este Delegado del Gobierno no es precisamente el delegado de todos los melillenses, más bien lo es del PP, que, seguramente por consignas puedan dejar morir esta tierra poco a poco. Esa magnífica sintonía que al parecer tenemos con el Gobierno Central, es hora que se traduzca en algo sólido y no, como estamos ya acostumbrados, a cortinas de humo o a meras palabras que por desgracia se las lleva el viento.