Local · Inmigración

Encarcelado cabecilla red internacional tráfico ilegal asiáticos

Publicada en MeliYa el 1 de diciembre de 2002

EFE

El supuesto cabecilla de una red internacional de tráfico ilegal de inmigrantes asiáticos, un paquistaní residente en Fuengirola (Málaga) que fue detenido esta semana, ingresó en prisión por la presunta comisión de un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.

El paquistaní, cuya identidad no fue facilitada, llegó ilegalmente a Melilla en 2000 y estuvo acogido en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) varios meses, tras lo que consiguió la regularización documental y su traslado a la península, según informaron hoy a Efe fuentes de la investigación.

Tras obtener el permiso de residencia y de trabajo, esta persona se instaló en Málaga donde en el momento de la detención "era propietario de tres locutorios telefónicos y tenía cierta solvencia económica, lo que le permitía viajar mucho a su país de origen", presuntamente para captar a compatriotas para los viajes.

Los otros siete detenidos entre el 22 y el 27 de noviembre en Melilla -dos españoles, cuatro marroquíes y un bangladeshí- continúan en dependencias policiales a la espera de una decisión judicial.

La Guardia Civil los detuvo, junto al cabecilla, en la operación "Hayu", en la que también se incautó de tres vehículos, dinero e importante documentación.

Esta red, con raíces en los países de origen de los inmigrantes, organizaba viajes de inmigrantes indocumentados desde Asia a Europa por un montante de unos 12.000 euros por persona y, según la Guardia Civil, se la considera responsable de la introducción clandestina de un 80 por ciento de los inmigrantes asiáticos entrados en Melilla y Ceuta en los últimos meses.

Los inmigrantes eran introducidos en Melilla ocultos en el interior de dobles fondos practicados en vehículos, y a bordo de pateras que partían de la costa marroquí próxima y desembarcaban por la noche en el litoral melillense, para después ser alojados en pisos donde permanecían ocultos hasta ser admitidos en el Centro de Estancia Temporal para Inmigrantes (CETI).

La organización contaba con una compleja estructura con agentes en todas las etapas del viaje utilizando para llegar a España varias rutas alternativas en función de la situación coyuntural de los países en tránsito y en todas ellas se pasaba por Marruecos, donde había una sólida estructura y donde se preparaba la estrategia de acceso clandestino a Europa a través de Ceuta y Melilla.

Su cabecilla presuntamente dirigía desde Málaga esta red, con la que coordinaba hasta las huelgas de hambre y protestas que protagonizaban los inmigrantes acogidos en los CETI de Ceuta y Melilla para obtener documentación y traslados a la Península.