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Marroquí herido bala por guardia civil evoluciona favorablemente
Publicada en MeliYa el 3 de diciembre de 2002
El marroquí de 19 años B.M., que resultó ayer herido de gravedad por un disparo de un guardia civil que intentaba contener un disturbio en la frontera entre Melilla y Marruecos, ha perdido un riñón pero evoluciona favorablemente dentro de la gravedad, según el último parte médico de las 13.00 horas.
Según informaron hoy a Efe fuentes hospitalarias, el proyectil le afectó al riñón derecho -que le fue extirpado-, al hígado y a la vena cava, y "aunque está grave, evoluciona favorablemente".
Los hechos se produjeron sobre las 12.20 horas de ayer en la zona del perímetro fronterizo entre Melilla próxima al paso de Mariguari, cuando dicho agente "vio que unos individuos trasladaban mercancía de Melilla a Marruecos a través de la valla de seguridad, y cuando se acercó para impedirlo, sufrió una avalancha de piedras", explicó hoy el delegado del Gobierno, Arturo Esteban.
Una de las piedras le impactó en la sien y le hizo "perder prácticamente el conocimiento", por lo que "se desvaneció cuando tenía desenfundada la pistola y dio un tiro", que impactó en la espalda de B.M., aunque el guardia civil no lo supo porque "estaba tremendamente aturdido por el golpe".
Los compañeros que fueron alertados y acudieron en su ayuda también recibieron las pedradas de un grupo de marroquíes sin determinar, según Esteban, y uno de los agentes que recibió un golpe en el antebrazo "hizo un disparo al aire para intimidar".
El delegado señaló que los hechos se comunicaron al Juzgado de Instrucción número 1 de Melilla por si pudieran ser constitutivos de un delito de atentado contra los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, mientras que la Guardia Civil ha abierto una investigación interna "para saber si el uso del arma reglamentaria concuerda con lo reglamentado y si se actuó con exceso o en legítima defensa".
Añadió que los apedreamientos de marroquíes a los agentes que custodian el perímetro fronterizo "no son hechos aislados, sino más habitual de lo que debieran" y aseguró que en lo que va de año se han producido 219 contra ellos "sin contar la rotura de los cristales de sus coches".
El delegado aseguró que estos apedreamientos se registran "cada vez que un guardia civil o un policía se acercan por el perímetro fronterizo" y que los marroquíes lo hacen para "disuadir a los agentes de que estén allí, porque ellos no estarán haciendo actividades inocuas".
También deseó el pronto esclarecimiento de los hechos, pidió que "la gente no saque las cosas de su sitio" y comentó que el guardia civil que hirió al marroquí, que está de baja por el impacto de las pedradas y sufre "una gran tensión nerviosa", tiene un expediente profesional "intachable" y sólo le quedan seis meses para pasar a la reserva.