Opinión

¿A qué precio está el TEATRO y cuánto vale una entrada de cultura?

Publicada en MeliYa el 17 de junio de 2003

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Paco Gámez, no del portal.

Paco Gámez

La ciudad de Melilla, que siempre ha tenido gran afición al teatro, y si no observen la hemeroteca, en aquella época dorada teníamos cinco teatros, por lo que merecía hoy, en la actualidad, que nuestros gobernantes, encargados de llevar, elevar y transmitir la Cultura local, hicieran y tuvieran a gala mantener tan alto nivel que aquellos pasados, pero certeros dirigentes, mantuvieron vivo el arte escénico, mantuvieron viva la ilusión y el conocimiento que a través de aquellas representaciones, los ciudadanos, asiduos espectadores, conocían a través de las compañías de teatro a los grande dramaturgos, escritores y actores, a través de las representaciones en los diversos teatros de la ciudad, ubicados en los distintos barrios, se hablaba entre la ciudadanía, y con conocimiento de las obras presentadas y representadas de Unamuno, Pío Baroja, Valle Inclán, Quevedo, Quinteros y el largo etc. de las grandes plumas literarias españolas y que esta ciudad ha visto y conocido por la afluencia e influencia de quienes tenían a su cargo la CULTURA de Melilla; hoy no podemos seguir opinando igual, lamentablemente, pese a los intentos y a la entrega altruista de valores melillenses, que estando inmerso en la literatura, algunos por oficio y otros por afición, nos vemos relegado a ocupar un lugar no deseado dentro de la no cultura local, dado que la misma, carece de interés para quien ostenta el cargo o el título de gobernante de Cultura, todo ello y todo este lamentable, insito en la palabra lamentable, y no peco de reiterativo, tiene nombre y apellidos, aunque estos sean políticos, siglas que bien la avalan quienes en ellas confían, siglas manipuladoras y distorsionadoras de la palabra cultura, Melilla en estos días, como cualquier ciudad de nuestra geografía nacional, vive el teatro, asiste al teatro, le gusta el teatro, prueba de ella son las muchas compañías de representación teatral que se recorren nuestras ciudades y pueblo, dado que todas, rara es la excepción, tiene un teatro, por chico que sea, pero lo tienen, nosotros no, y no solo no lo tenemos sino que encima tenemos que mantenerlo quienes nos sentimos aficionados, actores menores, para que esta ciudad goce y disfrute de unas horas de ilusión, risas, a veces dramas y otras, las más, divertidas representaciones, así mismo aportamos económicamente cuanto podemos, incluso con sacrificios, dado que no todo los días dispone uno de euros sueltos, cuando debería ser todo lo contrario, contar con el apoyo institucional, que para eso está, subvencionar este apartado escénico dentro de la cultura en general, y no crear macros eventos, que solo benefician el nombre del gestor y no el del ciudadano, toda regla tiene excepciones, y alguna de estas gestiones son de bien recibidas, aunque sean la menos, pero esta ciudad, que cuenta con grandes aficionados, público entregado y actores ídem de lo mismo, nos merecemos todos una mayor atención y un mejor trato, las obras que tanto “Concor”, “Grupo Arrabal, “Banbalovina”..., nos presentan, todas sin excepción están perfectamente dirigidas por doctas personas, muy acertada al contenido literario del autor de la misma, la distribución de los distintos papeles a los actores, aunque menores, decorados perfectos, acorde también al espacio, mínimo que tenemos, dado que el PEC no reúne las condiciones mínimas de escenario, pero aún así trabajamos por nuestra ciudad, digo bien trabajamos, elevamos nuestra cultura, aportamos nuestro “pedruzco de arena”, ejemplo que debería seguir el gobernante de turno, dueño de la cultura melillense, y no hace o no quiere, tal vez por cansancio del cargo, tal vez por discrepancia con la dirección del grupo de teatro, o simplemente porque no le gusta al mozo el teatro, y así nos vemos tragando mierda y más mierda, procurando no accidentarnos en escena, dado que el escenario del PEC está de lamentable aspecto, por su uso continuado, y todo ello porque el mismo no reúne las condiciones de habitabilidad teatral, musical y otros apartados culturales, pero para ellos y ya saben quienes son ellos, no les importamos, es más ni asisten, ni se dejan ver, he de pensar que como ya pasaron las elecciones del 25 para que molestarse, eso si, donde se les ve y mucho, es en el puerto Deportivo, tal vez vigilando de reojo sus barquitos veleros, o sus acciones de terraza, para ellos ahí está la cultura, levantando vidrios cilíndricos, los barrios para qué, los aficionados al teatro para qué, los amantes de la cultura para qué, y tantos para qué, como se les apetezcan, el caso es pasar y pasar de la realidad que se demanda y ellos prometieron, ayudas para el teatro, para las diversas entidades culturales anónimas de la ciudad, y quedar bien ante la caja tonta “tele”, que viste mucho y dice poco, pero la realidad señoras y señores es muy distinta.

Melilla se merece por cultura y calidad de vida social un TEATRO digno.

Ahora les toca a ustedes, gobierno, cumplir cuanto prometieron, entre las muchas que nos hicieon cumplan al menos con la creación del Teatro Municipal y mientras nos llegan esas promesas, al menos subvenciones a estos hombres y mujeres del Grupo de Teatro Arrabal que se entregan y hacen, tal vez más que ustedes por la cultura de la ciudad. Ojalá, podamos decirles, por su buena gestión para con la Cultura: ¡Señoras y Señores la función va a comenzar!

Gracias lectores y vaya por delante mi SÍ rotundo por la PAZ, y un ¡Viva el Teatro!