Opinión

Desde mi zaguán: Melilla... estercolero de Marruecos

Publicada en MeliYa el 20 de noviembre de 2003

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Paco Gámez Pérez, no del portal.

Paco Gámez Pérez

Ni que decirse tiene que hacer mención al enunciado, todos sabemos y somos conscientes de la realidad que tenemos, padecemos y así será durante mucho tiempo, ¿Qué medidas tomar?, ¡ Vaya Dios a saber!, que le vamos a pedir a los de al lado de la verja, alambrada o frontera si ni tan siquiera tienen cubiertas sus mínimas necesidades sociales y educativas, y ya no entro en las más como sanidad, infraestructuras, controles y el interminable etc., etc. Lo cierto que siempre somos nosotros “los más desarrollados” quienes tenemos que sufrir de nuestro erario público las impresentables escenas cada vez que las aguas de nuestro compartido río de Oro nos trae, arrastra y nos deja todo lo transportable, que nos es más que basura y basura de unos alrededores impresentables, donde como dije en párrafo anterior, carecen de todo.

También es cierto, cuanto nos decía Bohórquez en su editorial de días pasados, seguimos con unas infraestructuras bastante deterioradas, con referencia a nuestros canales de alcantarillados, entre otros matices. Y somos nosotros melillenses los que cada vez que vemos el cielo ennegrecerse temblamos y temblamos, aún sabiendo lo beneficiosa que son las lluvias para nuestras vidas, pero hay formas de vida y calidad de vida, Melilla no está a la altura de otras ciudades de nuestra Península. Soy consciente, y no es criticar a los actuales ni a los que en su día vendrán en calidad de gobernantes, pero así no podemos continuar, en Melilla se han levantado sus calles cientos de veces para arremeter mejoras de canalizaciones, alcantarillados, entre otros, y seguimos teniendo inundaciones en el centro y no tan en el centro de la ciudad, debemos buscar soluciones, dejar a los técnicos que son quienes realmente conocen estos problemas y apoyemos sus decisiones presupuestarias, no solo embellezcamos cuanto los ojos del viandante ve, también, sin hacer esfuerzo alguno, se ve el subsuelo cuando bajo la lluvia se pasea con un buen paraguas o gabardina, hoy por hoy esto de los paraguas solo lo vemos en el cine como en aquel legendario musical “bailando bajo la lluvia”.

Así mismo me comentaba un buen amigo, a la vez que me preguntaba, como si yo supiera de ello ¿Qué pasan con los impuestos? ¿A dónde van y que se hacen con ellos?, haciendo uso y abuso de mi intelecto, tuve que salir por los cerros, no de Úbeda, y decirle, todo se está estudiando, proyectando y no te quepa dudas que algún día todo esto y algo más tendrán soluciones, así nos lo presentaron y apoyamos en las pasadas elecciones, quedóse tranquilo, aparentemente, vaciló un instante y me arremetió... ¿pero mientras tanto? tuve que comentarle, mientras tanto apúntate a un club de buceo o de actividades subacuaticas.

Pero también es cierto que estas inundaciones han tenido su parte positiva, todos los telediarios de las distintas televisiones, salvo INMUSA, (de esta ya hablaremos otro día, por sus vacaciones forzosas cada vez que llueve y la tormenta se anuncia), nos han nombrado, comentado con imágenes de la ciudad, al menos ya son muchos los españoles que les suena Melilla, y eso me reconforta, aunque casi siempre, las menos, sean por tragedias, inundaciones y temas fronterizos, por ello digo que Melilla suena, y es nuestro trabajo, el de todos, cambiar imágenes y conceptos y hacerla más visitable, amena, intercultural, plácida y relajada, refugio de aquellos que desean conocernos y tratarnos; pero también para esto debemos mejorar nuestras infraestructuras y así presentar la Melilla que deseamos y hacer gala de nuestra hospitalidad.

Cordiales saludos ¡buenos días!