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El GIL asegura que durante la actual legislatura ha estado sometido a "acoso, presiones y desprecios"

Benítez Melul lamenta la "polarización político-étnico-religiosa" en lo que "no es la realidad de Melilla"

Publicada en MeliYa el 13 de junio de 2003

MeliYa.com/EFE

El único diputado que le queda al GIL en Melilla, José María Benítez Melul, ha asegurado esta mañana que a pesar de que su grupo ganara las elecciones autonómicas de 1999 con la obtención de 7 escaños, han estado “sometidos a acoso, presiones y desprecios” tras ser relegados del Gobierno de la Ciudad y a un “desprecio absoluto hacia mi persona”.

Benítez Melul ha criticado el “poco respeto al juego democrático en Melilla”, a la vez que ha mostrado su insatisfacción por marcharse sin que se le contesten las más de 40 preguntas que su grupo parlamentario ha presentado en pleno a la todavía actual Ejecutiva.

El GIL accedió al Gobierno autónomo de la mano de Coalición por Melilla (CpM), un partido mayoritariamente musulmán con el que tenía más diferencias ideológicas que similitudes, lo que se tradujo en sucesivas rupturas del pacto, aunque Benítez ha destacado del año y medio que estuvieron intermitentemente en el poder la realización de proyectos "muy prácticos" como el aparcamiento del pabellón de deportes Ciudad de Melilla o la mejora de la limpieza viaria.

Después fue asolado por el transfuguismo, ya que cinco compañeros se marcharon al grupo mixto y apoyaron una moción de censura que les apeó del poder en julio de 2000, y el presidente del grupo parlamentario, Cris Lozano, aunque no abandonó su escaño no volvió a sentarse en él desde que quedó relegado a la oposición.

Benítez Melul ha sido por tanto durante casi tres años la única voz del GIL en Melilla, aún cuando su presidente, Jesús Gil, renunció a volver a concurrir a unos comicios en la ciudad norteafricana y dio libertad a sus diputados para abandonar sus filas.

Con respecto a las recientes elecciones autonómicas, el diputado del GIL ha lamentado la “polarización político-étnico-religiosa” de lo que “no es la realidad social de Melilla”, y ha augurado un futuro “borrascoso” a la coalición PP-UPM debido a que cree que ejercerá "de forma aplastante" su holgada mayoría de 15 diputados.

Por otra parte, Benítez Melul ha pedido que en Melilla triunfe una “realidad política integradora” y ha criticado el “constante incumplimiento” del Reglamento Orgánico de la Asamblea (ROA) y la “escasez” de programas políticos en los partidos.