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El PSOE melillense obligó a dimitir a dos de sus diputados que cambiaron su voto en la Investidura

La actitud de los diputados socialistas madrileños Eduardo Tamayo y Teresa Sáez tuvo un antecedente en Melilla

Publicada en MeliYa el 10 de junio de 2003

EFE

La actitud de los diputados socialistas Eduardo Tamayo y Teresa Sáez en la constitución de la Asamblea de Madrid tuvo un antecedente en Melilla en 1999, cuando dos parlamentarios del PSOE incumplieron un pacto de Gobierno de forma sorpresiva, por lo que fueron obligados a dimitir por la Ejecutiva.

Aunque después de largas negociaciones las direcciones nacionales del PP y del PSOE acordaron, con el apoyo de dos partidos locales, apoyar a Juan José Imbroda (UPM) como nuevo presidente para combatir al GIL, los diputados socialistas Román Dobaño y Malika Mohamed votaron inesperadamente a Mustafa Aberchan (CpM), que fue investido presidente con el apoyo del GIL, alegando que eran contrarios a un pacto con la derecha.

En Melilla no era la primera vez que diputados socialistas desobedecían un mandato de su dirección nacional, ya que en febrero de 1997 los cinco parlamentarios del PSOE apoyaron una moción de censura contra el presidente Ignacio Velázquez (PP) basada en dos tránsfugas populares en contra de la Ejecutiva Federal.

Dobaño y Mohamed fueron obligados a abandonar sus escaños por la dirección nacional del PSOE, lo que originó que más de un centenar de militantes socialistas se diesen de baja al considerarlo una "injusticia" porque se oponían a un pacto de Gobierno con el PP, y más tarde dimitió en bloque la Ejecutiva Regional.

A ambos se les abrió un expediente disciplinario que culminó con su marcha del partido, si bien Malika Mohamed intentó una última maniobra para recuperar su escaño como independiente, aunque los tribunales no le dieron la razón.

La desobediencia de ambos abrió una de las etapas de mayor inestabilidad política de la historia de Melilla, ya que finalmente gobernaron dos partidos antagonistas como Coalición por Melilla (CpM), mayoritariamente musulmán, y GIL, cuyas continuas desavenencias se reflejaron en la ruptura de su alianza en tres ocasiones.

Finalmente los diputados socialistas que sustituyeron a Dobaño y Mohamed, el PP, UPM y un nutrido grupo de tránsfugas del GIL posibilitaron una moción de censura que en 2000 llevó a la presidencia, con casi un año de retraso sobre lo previsto, a Juan José Imbroda (UPM).