Local · Inmigración
La Delegación del Gobierno pide a las autoridades marroquíes colaboración para luchar contra la inmigración ilegal
Asegura que Melilla es la ciudad española que soporta una presión migratoria más fuerte
Publicada en MeliYa el 7 de agosto de 2003
El delegado del Gobierno en Melilla, Arturo Esteban, ha pidido hoy colaboración a las autoridades marroquíes en la lucha contra la inmigración ilegal, ya que la ciudad española soporta la presión migratoria "más fuerte" de los últimos años, lo que en ocasiones desborda a las fuerzas de seguridad.
Esteban ha dicho hoy a los periodistas que en sus casi cuatro años en el cargo no recuerda "una época tan caliente en presión migratoria como la de ahora", que está "fuera de todo cálculo y previsión", por lo que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) está saturado y proliferan las chabolas en sus alrededores, sumando más de 600 acogidos.
En el monte Gurugú, en la provincia fronteriza de Nador (Marruecos), hay más de 700 inmigrantes que aguardan una oportunidad para entrar clandestinamente en Melilla, por lo que los intentos de saltar la doble valla del perímetro fronterizo, de intentar cruzar con documentación falsificada los pasos establecidos y de llegar a nado desde el cercano puerto de Beni Enzar se producen "a diario".
Según Esteban, la presencia de melillenses en las playas "dificulta" la labor de control de la Guardia Civil, ya que "no saben si los que están en el agua están refrescándose o intentan entrar a nado en Melilla", a lo que se añade que al ser época estival muchos agentes están de vacaciones.
Pese al trabajo de los cuerpos de seguridad del Estado y de la Policía Local, que ha alabado Esteban, cada semana entran ilegalmente en Melilla unos 14 inmigrantes, en su mayoría argelinos, aunque son "muchos más" los intentos de acceso clandestino que se abortan a diario, especialmente por la noche.
Por ello ha solicitado la colaboración de Marruecos, que en otras ocasiones de presión migratoria alta ha realizado redadas en el monte Gurugú y reforzado su control fronterizo, en el marco de unas relaciones hispano marroquíes que "son buenas, con esfuerzos para estrecharlas y donde la visión de futuro es de mejoría".
El objetivo del delegado del Gobierno era disminuir las entradas ilegales y agilizar las expulsiones para eliminar las chabolas en agosto y reducir el número de acogidos a las 480 plazas del CETI y, aunque ha apuntado que "se han redoblado los esfuerzos", reconoció que la situación "sigue igual que en junio" aunque "se ha repatriado a muchos".
Esteban ha manifestado que esta situación le produce "especial dolor", ya que aunque los inmigrantes a veces se juegan la vida para entrar ilegalmente en Melilla, su futuro "pasa por la expulsión" porque "sería una falta de responsabilidad de la Delegación del Gobierno admitir a inmigrantes ilegales en España, porque favorece a las mafias y genera marginación y explotación".
Muchos de los inmigrantes que llegan clandestinamente a la ciudad "falsean su nacionalidad", marroquíes que se hacen pasar por argelinos o subsaharianos que mienten sobre su país de origen para dificultar la repatriación, lo que hace "más difícil" la investigación para su expulsión