Local · Inmigración
La construcción de un dique en el puerto fronterizo de Beni Enzar favorece la llegada de inmigrantes irregulares
Las intentonas, según la Delegación del Gobierno, se producen todas las noches
Publicada en MeliYa el 4 de agosto de 2003
La construcción de un dique en el puerto fronterizo de Beni Enzar (Marruecos) a menos de cien metros del litoral melillense, unido a la mar en calma y a su buena temperatura, propicia estos días la llegada a nado a la ciudad española de inmigrantes irregulares.
Las intentonas se producen "cada noche", aunque la "práctica totalidad" de los inmigrantes -marroquíes, subsaharianos y argelinos- son interceptados por la Guardia Civil al llegar al dique sur de Melilla, según ha informado hoy a Efe un portavoz de la Delegación del Gobierno.
En "muchas ocasiones", ha indicado el portavoz, la intervención de los agentes no sólo consiste en el rechazo de los inmigrantes, sino que abarca la ayuda para evitar que "perezcan ahogados", ya que pese a ser una distancia corta, la mayoría de los inmigrantes no sabe nadar e intenta mantenerse a flote con bidones de plástico.
Los inmigrantes salen del puerto marroquí de Beni Enzar, alcanzan el dique intermedio y desde allí intentan acceder al dique sur de Melilla, lo que supone una distancia total de apenas un kilómetro.
Además, el perímetro fronterizo entre Melilla y Marruecos sufre una presión migratoria "bastante alta", por lo que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) tiene cubiertas sus 480 plazas y unos 170 irregulares viven en chabolas construidas por ellos mismos en sus alrededores.
Aunque el objetivo de la Delegación del Gobierno era reducir el censo de inmigrantes y eliminar las chabolas antes de agosto, las "dificultades" en las expulsiones, que se realizan "periódicamente", y las nuevas entradas ilegales han impedido cumplir los plazos, ha reconocido su portavoz.