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La mayoría de las víctimas de malos tratos en Melilla son mujeres musulmanas y analfabetas
Mercedes Espinosa aboga por que las políticas de malos tratos tengan en cuenta estos factores
Publicada en MeliYa el 16 de agosto de 2003
El problema de la violencia doméstica tiene en Melilla la especificidad de que la mayoría de sus víctimas son mujeres musulmanas, analfabetas o de muy baja formación y con un riesgo de exclusión social muy alto, por lo que los planes de atención se combinarán con otros educativos.
Así lo ha explicado hoy a Efe la viceconsejera de la Mujer, Mercedes Espinosa, quien ha señalado que las políticas contra el maltrato "deben tener en cuenta estos factores", por lo que la vía "más coherente" de actuación es la que combine la atención psicológica y jurídica con la alfabetización y la formación.
Según Espinosa, no se trata sólo de dar formación académica, sino también de inculcar a estas mujeres "los derechos y valores coherentes con la sociedad democrática en la que viven, para que así se rebelen más ante una situación que no deben soportar".
Por ello ha apostado por "introducir la perspectiva de género en las distintas Consejerías" e "implicarlas" en la lucha contra la violencia doméstica, ya que en muchas de estas mujeres concurren además circunstancias que dificultan su integración laboral y para animarse a denunciar "necesitan independencia, educación, decidir por sí mismas y tener un nivel económico".
Para facilitar su inserción laboral, Espinosa aboga por crear puestos de trabajo "adecuados" al perfil de estas mujeres, por lo que ha anunciado que "se regularizará el servicio doméstico y la ayuda a domicilio, labores que conocen porque ya las ejercen en sus casas".
Ha añadido que el "entresijo" de la violencia doméstica está en el sistema patriarcal, por lo que señaló que "es necesario cambiar los valores, implantar el nivel coeducativo en los colegios y fomentar la escuela de padres para quitar prejuicios, roles y estereotipos".
Según la viceconsejera, la lucha contra el maltrato conlleva "una revolución social a todos los niveles y un cambio cultural bestial", por lo que esta batalla comienza en las escuelas.