Opinión

Mirar hacia otro lado

Publicada en MeliYa el 4 de diciembre de 2003

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de F. Javier Lence, no del portal.

F. Javier Lence

Hace unos días coincidí en un “agitado” viaje de vuelta de la capital de nuestro Reino con una magnífica persona que en la actualidad y entre otras cosas se dedica a la defensa del interés público a través de un sindicato y – he de decirlo – con gran habilidad. Nos sentamos juntos y hablamos de lo eterno y lo divino. De lo “peculiar” del mundo sindical y un largo etcétera de temas. Luego, como es habitual, nos repartieron la prensa nacional. Cada uno eligió un periódico distinto para después intercambiarlos, pero nos quedamos estupefactos, estremecidos por el relato que Alfonso Rojo en El Mundo sobre la crónica de lo ocurrido en Iraq a nuestros compatriotas del CNI; asesinados en un brutal y despiadado ataque terrorista y esa última y desesperada llamada del Comandante Baró. Es entonces cuando mi compañera de viaje hace el lógico comentario, una pregunta retórica al aire: “¿Qué pintamos allí? “. Es difícil, muy difícil explicar que estamos en Iraq para ayudar al pueblo iraquí. Así de simple. Entonces soy yo el que pregunta: “¿Te imaginas que Estados Unidos se hubiera preguntado qué pintaban ellos en Europa cuando liberaron a este continente de los horrores del Nazismo?” ¿Cuántos años y cuántos muertos más hubiera costado a los europeos librarse de Hitler?.Entre otros países ocuparon Francia, ¿Se hubieran detenido en los Pirineos? ¿Para qué murieron doce millones de soviéticos?. ¿Para qué tantos muertos y tanto sufrimiento?. La respuesta a estas y otras interrogantes que hoy - afortunadamente - sólo son especulaciones, no me las quisiera ni tener que plantear. Vinieron a ayudarnos a combatir un régimen totalitario y exterminador. Pero es más, la actual presencia de España en Iraq se ha desarrollado tras finalizar lo que podríamos denominar como contienda; y lo hemos hecho con el fin de ayudar a los iraquíes a instaurar un gobierno de iraquíes y para los iraquíes, para que puedan elegir su propio rumbo como nación libre de tiranías. Ese es el objetivo y lo ha dicho claramente el presidente Aznar:”Estamos donde tenemos que estar”. Es un problema de conciencia. Podemos mirar a otro lado y que siga Sadam Hussein exterminando a gran parte de su pueblo o – como es el caso – ayudar al pueblo iraquí a vivir en paz y seguridad. Precisamente en estas fechas cuando España estamos felizmente cumpliendo el XXV Aniversario de la Constitución Española, es cuando debemos hacer una seria reflexión sobre lo que hemos conseguido, cuántas vidas ha costado y sigue costando, quiénes la amenazan y qué estaríamos dispuestos a pagar para conservar nuestra libertad y nuestros derechos garantizados por esta Constitución. ¿Por qué tenemos que ser meros espectadores de las atrocidades que se han producido en Iraq y se están cometiendo en otros países? Por eso creo que sí pintamos y mucho.

F. Javier Lence Coordinador de Comunicación PP de Melilla