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Mujeres maltratadas rechazan el centro acogida por supuestos problemas de convivencia

Publicada en MeliYa el 11 de mayo de 2003

EFE

Varias personas acogidas al programa de mujeres maltratadas desarrollado por el Gobierno melillense y la Cruz Roja se han negado a abandonar la Residencia de Estudiantes donde permanecían para instalarse en el centro de acogida, donde alegan que hay "problemas de convivencia".

Una de ellas es Encarnación A.V., de 33 años y madre de dos hijos de 12 y 3 años, quien aseguró hoy a Efe que prefiere "verse en la calle" antes de hacer pasar a sus pequeños la "mala experiencia" que vivieron hace diez años en un piso de acogida compartido con otras mujeres y niños, donde "no se respeta ni la convivencia ni la higiene, porque hay personas que no tienen la mínima educación".

A raíz de su primer divorcio permaneció un año con su hijo mayor en un piso de acogida compartido, algo que "no desea a nadie" y que su niño "recuerda perfectamente, por lo que me pide que no le haga pasar de nuevo por eso".

Ahora, pendiente del juicio para obtener la tutela y manutención de sus hijos por parte de su segunda pareja, que la "puso en la calle" y la maltrató psicológicamente durante cinco años, su rechazo a acudir al piso de acogida compartido la deja "en la calle", porque no tiene medios económicos suficientes para sufragar la habitación de la Residencia de Estudiantes y le han denegado la ayuda oficial al alquiler para emanciparse.

Al negarse al traslado también la han dejado "fuera" del programa de atención a mujeres maltratadas, que además de alojamiento y manutención ofrece asesoramiento psicológico y jurídico.

Aunque desde el 1 de abril trabaja en el plan de empleo de la Delegación del Gobierno, con una duración de seis meses, asegura que los 480 euros que cobra son "insuficientes" para establecerse por sí misma y pagar a una persona que se haga cargo de los niños cuando ella trabaja.

Encarnación dice que ha llamado "a muchas puertas de instituciones y de ONG" y que "nadie quiere ayudarnos", situación en la que se han visto otras mujeres que "han tenido que regresar con sus parejas, pese a los malos tratos, porque no tienen donde acudir", algo que ella no está dispuesta a hacer.

Por su parte, la viceconsejera de la Mujer, Mari Cruz Escribano (PSOE), explicó a Efe que la Residencia de Estudiantes es sólo un alojamiento "de emergencia" que deben abandonar cuando queden plazas libres en el centro de acogida, del que destacó que "es nuevo, cuenta con profesionales de Cruz Roja y hay un buen ambiente porque a las acogidas se les hace firmar un compromiso de normas de convivencia y estancia".

Aunque reconoció que la convivencia "puede ser difícil", añadió que "para eso están los profesionales, que prestan allí servicios que en la Residencia no pueden darles".