Opinión
Desde mi ático: “Un regalo... una sonrisa”
Publicada en MeliYa el 26 de diciembre de 2004
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Paco Gámez Pérez ., no del portal.
Desde mi ático: “Un regalo... una sonrisa”
Festival de Navidad Organizado por la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo y María Santísima del Rocío de Melilla.
Invitado a colaborar, un año más, con esta mi Cofradía, confieso que emocionado, dado que las fechas ya predispone a uno, y claro está... no soy de piedra, el motivo de mi invitación era y fue presentar, a la vez que leer unos versos de mi cosecha, y este fue el resultado que a pie de esta introducción les dejo para su lectura, a la vez también para su crítica, espero que buena, gracias. Pero antes deseo hacer constar por escrito mi agradecimiento, una vez más, a María Victoria López Imbroda, por su acompañamiento a violín que se dejó oír magníficamente por cuantos asistentes estuvieron en este encuentro con la lírica bajo es eslogan “Una sonrisa...un regalo”. Igualmente extensible mi felicitación a los organizadores de este mago Acto, solidario y de imitación para cuantos nos sentimos comprometidos en nuestra Fe, creencia y cultura, todo un ejemplo y un derroche de trabajo de estos hombres y mujeres, que siempre están a la vanguardia del sentimiento cofrade. Y ya si, aquí les dejo con esta pequeña introducción y versos, con el deseo de que tengan una muy Feliz Navidad:
-.La melodía del violín me invita a recordar que pronto, muy pronto, estamos en Navidad, y tal vez por ello me acerco a ustedes motivado con estos versos, versos que seguro son un atrevimiento, una vaga ilusión o, tal vez, un acierto, por ello os pido y digo:
“¡Buenas noches... señores!: Buenas noches tengan ustedes en esta hora presente de cara frente a frente al ficticio portal, aquél que llevan en mente.
Dicen que las estrellas alumbran en noches oscuras a aquellos que vienen de Oriente deseosos de provocar la sonrisa de los niños... con el oro, el incienso y el aceite
Mas las estrellas a veces no iluminan un camino, el de aquellos otros que mal vestidos, sin calzado que ponerse, ni ropas de abrigo siguen su caminar cabizbajos..., pensativos tratando de alcanzar esa sonrisa y ese ficticio portal que hoy, en esta hora, tenemos en mente.
Mujeres acompañan a estos hombres sin esperanza cobijando en sus adentro al niño que con amor guardan.
¡Más qué me importa a mí el color o la raza!
Si yo tan solo y a solas deseo acercaros mis versos, daros mi afecto y venero, y pedir dejadme mirar al cielo, dejadme mirar las estrellas que de luna clara se iluminan, y deciros..., por que no, que de una madre morena nació el niño que está en la cuna.
¡Buenas noches... señores!”
Paco Gámez Pérez