Reportaje

Melilla y el Medio Ambiente, amores reñidos

Cada vez son más los melillenses que toman conciencia medioambientel

Publicada en MeliYa el 15 de enero de 2004

Carmen Gaona Sáez

Está claro que el medio ambiente y su conservación es un tema por el que la sociedad, y especialmente la sociedad melillense, está adquiriendo cada vez una mayor concienciación. Muestra de ello es la encuesta que recientemente ha realizado el colectivo ecologista de Melilla Guelaya a través de su proyecto de jóvenes participantes denominado “Defensores medioambientales de Melilla”, y cuyos resultados suponen un paso adelante en el camino hacia el respeto a todo aquello que nos rodea.

Aunque la encuesta ha versado única y exclusivamente sobre temas relacionados con los residuos domiciliarios, los resultados, positivos en general, hacen pensar que cada vez son más los melillenses, especialmente jóvenes, que consideran el medio ambiente como lo que realmente es, un preciado tesoro que hay que conservar para futuras generaciones.

Y como muestra, un botón, como se suele decir. Según los datos ofrecidos por Guelaya, un 43 por ciento de los ciudadanos encuestados asegura llevar a cabo la separación de residuos, algo tan reclamado a nivel nacional, pero que a nivel local a penas ha contado con varias campañas. Además, muchos ciudadanos se quejan de que no existe realmente un número suficiente de contenedores dedicados a la separación selectiva de residuos, por lo que en la mayoría de las ocasiones optan por arrojarlos todos en el mismo contenedor.

Un dato también de importancia es el hecho de que el 60 por ciento de los encuestados asegure estar dispuesto a que le recojan la basura en sus propios domicilios, técnica ésta que ha hecho que aquellos lugares en los que se ha practicado cuenten actualmente con unas calles más limpias. Además, la mayoría de los ciudadanos aseguran que el destino de sus residuos debería ser una planta de separación selectiva frente a una pequeña parte que opina que a la incineradora o vertedero controlado.

En general, y en vista de estos datos, parece que los melillenses están empezando a conocer su entorno y a valorarlo, un entorno que ha sido maltratado por la mano del hombre a lo largo de años y años, y que está pidiendo ayuda a gritos ante su caótica situación. Es habitual ver en las calles de nuestra ciudad miles de papeles y plásticos arrojados sin conciencia alguna, sin hablar de la situación en la que en multitud de ocasiones se han visto las playas, una de las zonas más atractivas de Melilla y, paradojas de la vida, una de las más descuidadas por los melillenses.

Está claro que el cuidado del medioambiente no es cuestión sólo de concienciación, sino también y sobre todo de educación. Ya va siendo hora de que entre todos hagamos de Melilla más limpia, más habitable, y de la que todos nos podamos sentir orgullosos.

Merece la pena.